jueves, 12 de noviembre de 2015

174-LAS GUERRAS GINA’ABUL (A. PARKS)


by rey55

-1Planeta azul se hace presente, en esta oportunidad, con una reveladora historia extraída de los trabajos narrados por el escritor francés Anton Parks a través de su conexión con la memoria de la entidad llamada Sa’am-Enki, presentada en su obra “Crónicas del Girkú”. Realmente es una “Historia” Ya que la mayor parte de la historia Gina’abul descrita en el trabajo de Parks es la historia de su guerra. O “Género” Porque la guerra fue concebida por los Gina’abul verdaderamente como una “batalla de sexos”. Esto podría parecer extraño ya que la guerra como la conocemos en la Tierra normalmente ha sido por motivos geopolíticos, o pudiera img_David05_03parecer que se trata de religión e ideologías, pero esto se debe a que los grupos geopolíticos fueron divididos en términos religiosos o ideológicos. Entre los Gina’abul, algunas sub-razas son de un solo género; por lo tanto, las guerras a menudo eran guerras de géneros. En última instancia la guerra es siempre por poder, y entre los Gina-abul cada género tiene sus poderes únicos. Se podría decir que el género es una fuente única de poderes especiales, y estos poderes son celosamente guardados (por las hembras) o buscados (por los machos). ¿Por qué estos poderes en los sexos no son tan obvios en la Tierra? Podría parecer que no fuimos engendrados o concebidos para tenerlos. Pero incluso aquí hay la misma línea de diferenciación: hombres fríos, hambrientos de poder, orientados hacia la tecnología, versus las mujeres, que son generalmente más medidas y equilibradas. En este contexto, las hembras Gina’abul (Amašutum) se protegen a sí mismas de los machos separándose de ellos. Esto creo tensiones que condujeron a sangrientos conflictos. Según un extracto extraído y traducido del primer libro de Parks (Pág. 200 de la segunda edición), y levemente aclarado por medio de una entrevista a Anton Parks, donde es Mamitu-Nammu quien describe estos acontecimientos a Sa’am: “Tú debes saber que tus Kuku [ancestros] son vistos siempre como los primogénitos entre los Gina’abul, porque son más grandes que los Kingu. Es una antigua y vana pelea entre tus Kuku y los Kingu, porque todos nosotros sabemos que el lugar original de nacimiento de nuestra raza es Ušu (Draco) y que los Ušumgal fueron creados por el gran Kingu, el Kingu-Babbar (Kingu albino), en tiempos tan distantes que se han perdido en la memoria egocéntrica de tus Kuku. “Hace miles de años, nosotros (las Amašutum, Battle_of_Coruscant_(Great_Hyperspace_War)las hembras Gina’abul) vivíamos en Ubar’ra (Lyra) con los Sukkal, los Mušgir, los Ušumgal, y algunos Kingu – estos últimos constituían la raza real de Ušu (Draco), que es el lugar de origen de los Gina’abul. Los Ušumgal y los Kingu gobernaron en estos lugares, pero no estaban en mayoría. Los Mušgir eran mucho más numerosos y constituían una ambiciosa raza que deseaba hacer de las hembras objetos sexuales a su servicio. Estos censurables seres tenían envidia de nuestra inmortalidad física y de la fuerza divina que poseemos, por lo que se les metió en la cabeza el dominarnos. “Esto provocó una ruptura. Los Kingu traicioneramente nos abandonaron y regresaron a las colonias Gina’abul de Ušu (Draco). Esto no es completamente cierto. Una minoría de ellos fue a Te (Aquila), y Mamitu-Nammu estaba encubriendo este hecho. “Los Ušumgal le tienen horror a los Kingu, sus creadores, a causa de este abandono. “Una vez que los Kingu se fueron, los Ušumgal se unieron a los Mušgir, en oposición a nosotros (Amašutum), en un conflicto cuyo “juego” era la dominación de los machos sobre las hembras y la posesión de nuestro poder femenino (véase el remanente social hoy en día desde los albores de los tiempos religiosos). Esta guerra dio lugar a nuestro encarcelamiento por los Mušgir, quienes nos forzaron a crear para ellos una raza femenina más dócil y sumisa con el fin de robar nuestros poderes. 15219381-mdEn cuanto a los Sukkal, ellos vinieron al principio para ayudar a las Amašutum, pero se retiraron cuando las Amašutum comenzaron a emplear medios violentos para protegerse. Siendo Kadištu, los Sukkal no pueden participar en conflictos… Pero hemos ido demasiado lejos con esta violencia, y muchas de nosotros lo lamentamos amargamente. Hemos respondido a la represión con represión… Luchando contra los machos no hemos tenido la retrospección para percibir que nos hemos transformado en la imagen de aquello contra lo cual peleamos, y que nos horroriza. Esta es, sin duda una de las razones por las cuales nuestro creador (An) apenas nos puede soportar.” Cuando en relación a este extracto se le pregunto a Parks: usted describe un conflicto de proporciones galácticas entre varias razas extraterrestres, en realidad dos facciones importantes, una de polaridad masculina y otra femenina: los Ušumgal de ascendencia real, que de hecho se consideran la más alta jerarquía reptiliana, compuesta por siete gobernantes (AnšarKišhar, An, Lahmu, lahamu, Tiamata, Abzu-Abba) y su casta de príncipes y guerreros, los Anunna, que persiguen con un odio implacable a las otras líneas reptilianas maxresdefault (1)que proceden de otra constelación: Los Kingu-Babbar, originarios de Draco, y la reina Tiamata, que sin embargo era Ušumgal. La aristocracia Ušumgal proviene de la constelación de Lyra, y gobierna a los reptiles Gina’abul establecidos en la Osa Mayor. A la pregunta ¿Por qué tal odio y conflicto? ¿Cuáles son las consecuencias de este conflicto antediluviano en nuestro planeta hoy en día? Parks, respondió en el siguiente dialogo: Siempre es la misma historia: la del sectarismo, el fanatismo religioso y el racismo. Estos comportamientos y doctrinas no son propios sólo de la Tierra; se encuentran en otros lugares e incluso entre los pueblos más evolucionados de nuestro universo. La guerra que usted menciona, sin duda alguna, continúa. El conflicto entre los Ušumgal y la realeza Kingu ha perdurado durante milenios. Se remonta al origen mismo de los Ušumgal. Esta raza parece haber sido clonada en tiempos muy lejanos por los Kingu-Babbar (los albinos reales), pero los Ušumgal no pueden asimilar esto por razones que son demasiado remotas en el tiempo y que ni siquiera forman parte del espacio-tiempo al que se refieren los episodios que he recibido. Los Ušumgal son pretenciosos y muy hqdefaultarrogantes; esto está, sin lugar a dudas, relacionado con su gran tamaño, que sobrepasa al de otras castas que componen la familia Gina’abul.. Las Gina’abul femeninas se encuentran en medio de estas querellas y a veces les ha tocado a ellas, como Kadištu (Diseñadoras de Vida), tener que reparar los daños causados por cada uno de los dos bandos. Los conflictos que directamente constituyen parte de la historia que nos ocupa se relacionan con la creación de los Anunna y la trama que gira entorno a ello. La reina Tiamata se rebeló cuando se enteró de esta conspiración, y fue a la guerra en contra de sus hijos Ušumgal con la ayuda de los Kingu… Esta observación es clave en esta historia, y también en la historia de la humanidad, porque An estaba creando la raza de los Anunna y una nueva raza de Mušgir, los cuales más tarde vinieron a nuestro sistema solar y derrotaron a las Amašutum, quienes tenían aquí una colonia. Esto, a su vez, condujo a nuestra secular lucha entre el patriarcado y los remanentes de las antiguas religiones de la Diosa. Parks continúa con una descripción de los horrores que fueron perpetrados contra las hembras en los centros de detención que fueron establecidos por los machos. En vista de ciertas prácticas oscuras que persisten aún en nuestros días, adquiere particular importancia como los varones se alimentaban de las emociones de las hembras aterrorizadas. A través Battle_of_Coruscant_(Great_Hyperspace_War)de estos medios, los machos intentaron conseguir la inmortalidad y la estructura completa de los conocimientos de las hembras. “La Gran Guerra” a la cual condujeron estos acontecimientos, que tenía como objetivo la dominación de los machos sobre las hembras y la posesión del poder femenino, y en la cual se enfrentaban los Ušumgal y los Mušgir contra la antigua raza Amašutum, tuvo su culminación en el sistema estelar Ubšu’ukkinna (Maia) de Mulmul (las Pléyades). Esta guerra sin sentido no tuvo ningún vencedor. Prácticamente todas las Amašutum fueron aniquiladas, y virtualmente todos los Ušumgal. Sobrevivieron algunos Míminu y Mušgir. Los Kadištu se habían mantenido al margen del conflicto, pero al final de las hostilidades con la asistencia de los Sukkal, expulsaron de Mulmul a los últimos Mušgir recalcitrantes. Sólo se permitió a los Miminu permanecer en Mulmul, bajo la condición que respetaran los nuevos decretos. Aunque apenas sondraco-rep-singleTall benevolentes, los Miminu siempre han estado del lado de la autoridad dominante. Muchos de ellos encontraron refugio en Mulmul. Los únicos Ušumgal supervivientes a este conflicto fueron Abzu-Abba y sus descendientes Lahmu y Lahamu (más Tiamata, considerada como una Ušumgal por su vínculo con Abzu-Abba). Los Míminu los habían protegido y alejado de los conflictos en el sistema Ubšu’ukkinna en Mulmul porque eran grandes clonadores, por lo menos los mejores de la raza Ušumgal. Eran los últimos supervivientes de la raza real de Urbar’ra (Lyra). Abzu-Abba había clonado a Lahmu y Lahamu en el planeta Duku (en Ubšu’ukkinna) con material genético de la entonces futura reina Tiamata, con quien el mantenía una relación ilícita; es decir, que no estaba permitida por las recientes leyes de Urbar’ra (Lyra), votadas justo antes de la “Gran Guerra”, que prohibían todo contacto entre los dos sexos. Se consideraba que Lahmu y Lahamu habían sido clonados ilegalmente. Anšhar y Kišhar fueron creados posteriormente en Dukù. Ellos se apropiaron de esta ubicación/ región/lugar que pertenecía a las Amašutum. Más tarde, los sistemas Ubšu’ukkinna y Dukù fueron asignados a Anšhar, según las leyes del patriarcado vigentes entre los Gina’abul. Parks piensa que An fue creado en Anduruna, donde los Ušhumgal acababan de establecerse en Margid’da. An también poseía derechos sobre Ubšu’ukkinna; por esta razón los Anunna fueron creados allí. Por supuesto, la guerra entre las ramas masculina y femenina de los Gina’abul no había terminado. La razón genealógica ayudará a entender los linajes de los personajes responsables del próximo estallido. La genealogía de An y Ninmah, creadores de los Anunna, y de Sa’am y Mamitu-Nammu, creadores de los Nungal, así como también el propósito y características de las razas Anunna y Nungal que vinieron a la tierra a colonizar en medio de su guerra. Interesante tema que presentaremos en  próximas entregas.

RECOPILACION INVESTIGATIVA: ING. REYNALDO PEREZ MONAGAS.
rey55 |

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog