miércoles, 18 de marzo de 2015

Nueva Mentes: 7 Causas de fibromialgia que tu doctor quizás no s...

Nueva Mentes: 7 Causas de fibromialgia 



La traducción literal de la palabra fibromialgia es dolor en los músculos, ligamentos y tendones. Pero es mucho más que dolor.

Aproximadamente 10 millones de estadounidenses sufren de fibromialgia, que se presenta en personas de todas las edades, incluidos niños, con una proporción de aproximadamente 8 a 2, en mujeres sobre los hombres. Según el Colegio Americano de Reumatología, la fibromialgia es la segunda enfermedad más común que afecta el sistema músculo-esquelético después de la osteoartritis (American College of Rheumatology, 2004).

La fibromialgia se diagnostica en una variedad de síntomas, que varían de persona a persona. Estos pueden incluir los puntos dolorosos de licitación en todo el cuerpo, dolor crónico, dolor muscular, deterioro cognitivo, fatiga, trastornos del sueño (despertando y sintiendo que no se descansó), problemas de memoria o confusión mental, dificultades cognitivas y rigidez son los síntomas más comunes reportados. Otros síntomas comunes pueden incluir depresión o ansiedad, dolores de cabeza tensionales, migrañas, vejiga irritable o hiperactiva, síndrome del intestino irritable (SII), SDTM (incluyendo tinnitus), dolor pélvico y la enfermedad de reflujo gastrointestinal (ERGE). El estrés en general empeora los problemas y síntomas relacionados. Los proveedores de salud todavía están tratando de encontrar la causa de la fibromialgia y, en general sólo ofrecen ayuda a los síntomas con la administración de medicamentos para el dolor y antidepresivos.

Aquí están 8 causas profundas de la fibromialgia.

1. Mutaciones MTHFR - Esta prueba genética está disponible a través de cualquier consultor médico. La manera en que funciona es que, cuantas más mutaciones tengas en gen MTHFR, menos capaces son para metilar y desintoxicar las toxinas, como el mercurio y el plomo. Dependiendo de la cantidad de mutaciones que se tiene en este gen, refleja la cantidad de metil-B6, metil-B12 y ácido folínico necesario para mantener tus vías de desintoxicación funcionando correctamente.

2. Tiroides - Al ser revisado por tu médico debes solicitarle que te revise los seis marcadores de sangre para obtener una medida exacta de tu función de la glándula tiroides. También es crucial que tu médico utilice los mejores niveles posibles en lugar de los valores de referencia estándar al evaluar y diagnosticar los trastornos de la tiroides. Al tener los niveles de la tiroides a un rango óptimo, generalmente disminuye la fatiga, confusión mental, depresión y trastornos del sueño.
Ver:
10 Signos que te indican si tienes una Enfermedad Autoinmune y cómo revertirla.
10 señales de que tienes un problema de Tiroides y 10 soluciones. 

Se ha encontrado que las deficiencias más comunes de vitaminas que se encuentran en las personas con fibromialgia, son el magnesio, y la deficiencia de vitamina B12 y D. La mejor manera de medir el magnesio es un nivel de magnesio de glóbulos rojos (RBC), esto puede ser probado a través de su médico.

4. Intolerancia al gluten - El gluten está siendo vinculado a más y más de 55 enfermedades. Cada vez es más claro que la mayoría de los síntomas de la intolerancia al gluten, no son en realidad digestivos por naturaleza, pero son en cambio neurológicos, como el dolor, deterioro cognitivo, trastornos del sueño, problemas de comportamiento, la fatiga y la depresión.
Ver: 10 Signos que te indican si eres intolerante al gluten

5. Sobrecrecimiento de cándida - Se ha encontrado que muchas personas que sufren de fibromialgia también sufren de un sobrecrecimiento de cándida. La cándida es un hongo o levadura que vive en los intestinos. Si tu cuerpo produce en exceso este hongo / levadura se rompe la pared de los intestinos y entra en el torrente sanguíneo, se liberan subproductos tóxicos en tu cuerpo y causan una serie de síntomas desagradables tales como problemas digestivos, fatiga, confusión mental y dolor.
Ver: Prueba casera para detectar la Cándida en el cuerpo. 

6. Crecimiento excesivo bacteriano del intestino delgado (SBI) e intestino permeable - Tenemos bacterias en nosotros y sobre nosotros, y cuando estas bacterias se desequilibran debido a antibióticos o a una dieta alta en azúcar, podemos obstaculizar nuestra capacidad de digerir y absorber los nutrientes, especialmente la vitamina B12. El gluten puede causar SIBO e intestino permeable y éstos padecimientos pueden al llevar a la intolerancia al gluten y otros alimentos. Puede ser un círculo vicioso, debe tener un intestino sano.
Ver: 10 Signos de que tienes Sobrecrecimiento bacteriano en el Intestino

7. Micotoxinas - Estas son sustancias muy tóxicas, producidas por hongos. Necesitas pedir a tu médico que te extienda una orden para prueba de micotoxinas en orina, esto mostrará si has estado expuesto a los mohos tóxicos.

Como se puede ver en la lista anterior no existe una única causa de la fibromialgia. Comunícate con tu médico y encuentra la causa raíz tuya. No tienes por qué sufrir innecesariamente o cubrir tus síntomas con medicamentos para el dolor y antidepresivos.
Fuente: fmcpaware.org

lunes, 16 de marzo de 2015

TUNELES DE 12.000 AÑOS QUE CONECTAN ESCOCIA CON TURQUIA. Y LOS TÚNELES DE AMÉRICA


Túnel subterráneo de 12000 años descubierto por el arqueólogo alemán HeinrichKush.
El arqueólogo alemán Heinrich Kush ha descubierto una red de túneles subterráneos de 12000 años que conectan Escocia y Turquía. Este descubrimiento podría revolucionar el campo de la arqueología y dar lugar a una revisión de la historia antigua. El hallazgo ha sido publicado en el libro “Los Secretos de la Puerta Subterránea hacia un Mundo Antiguo” escrito por Kush.
Tras el descubrimiento en 1994 de Gobekli Tepe que se remonta a 12 mil años y está destinado a reescribir la historia del Neolítico, igualmente misteriosa es la red de túneles subterráneos que conectan Escocia con Turquía.
Tras el descubrimiento en varias partes de Europa, como Austria y Alemania, los tramos de túneles excavados en la roca, presumiblemente, que datan del Neolítico, Kusch ha deducido que alrededor de 10.000 a. C. “pero se desconoce el porque de los túneles, o, al menos, para que crearon el túnel que unió Europa a Turquía.”
“La existencia de un túnel subterráneo excavado en la roca por debajo del nivel del mar, es innegable que hay varios tramos de túneles que datan, según los estudiosos, hasta el Neolítico. Los expertos consideran esta arquitectura del Neolítico como una forma de refugio para la población, ¿Pero sin conductos de aire? ¿Y para protegerse de qué?.
La medida de los túneles es de 70 cm., pero en algunos lugares son más amplios y tienen asientos, depósitos y habitaciones, ¿qué importancia debemos dar a las leyendas que hablan de los edificios bajo tierra y las personas que viven en las entrañas de la tierra? ¿Los hombres del Neolítico pudieron haber “imitado” a las criaturas que vieron entrar y salir de las cuevas o entradas ocultas?
La fecha exacta de construcción de los túneles y cual fue aquella civilización primitiva, además de las herramientas utilizadas hace doce mil años para excavar esta red de túneles, será averiguada y confirmada por geólogos.
LOS TÚNELES DE AMÉRICA
UNA CIVILIZACIÓN DESCONOCIDA CONSTRUYÓ UN SISTEMA DE HABITABLE DE SUBTERRÁNEOS EN EL SUBSUELO AMERICANO
Los indios hopi, asentados en el estado norteamericano de Arizona, y que afirman proceder de un continente desaparecido en lo que hoy es el océano Pacífico, recuerdan que sus antepasados fueron instruídos y ayudados por unos seres que se desplazaban en escudos voladores, y que les enseñaron la técnica de la construcción de túneles y de instalaciones subterráneas.
Muchas otras leyendas y tradiciones indígenas del continente americano hablan de la existencia de redes de comunicación y de ciudades subterráneas.
Existe una nutrida literatura y suficientes investigadores que mantienen la hipótesis de que debajo de la superficie de nuestro planeta habitan seres inteligentes desconocidos por nosotros.
UNA CIUDAD BAJO LA PIRÁMIDE
Descendiendo hacia el Sur, recogí en la primavera de 1977 en México la creencia de que bajo la pirámide del Sol en Teotihuacán (la «ciudad de los dioses»), se esconde por el lado opuesto de la corteza terrestre —o sea en el interior del subsuelo— una ciudad en la cual se afirma que se halla el dios blanco.
EL EMPERADOR DEL UNIVERSO
Nos vamos a la otra costa de México, ligeramente más al Sur. En Jalisco, y a unos 120 km tierra adentro del cabo Corrientes, cuentan los indígenas que se oculta un templo subterráneo en el que antaño fue venerado el 'emperador del universo'. Y que, cuando finalice el actual ciclo evolutivo, volverá a gobernar la Tierra con esplendor el antiguo pueblo desplazado. Tal afirmación guarda relación con el legado que encierran los pasadizos de Tayu Wari, en la selva del Ecuador.
De aquí hacia el Sur, al estado mexicano de Chiapas, junto a la frontera con Guatemala. Allí moran unos indios diferentes, de tez blanca, por cuyos secretos subterráneos ya se había interesado en marzo de 1942 el mismo presidente Roosevelt. Pues cuentan los lacandones que saben de sus antepasados que en la extensa red de subterráneos que surcan su territorio, se hallan en algún lugar secreto unas láminas de oro, sobre las que alguien dejó escrita la historia de los pueblos antiguos del mundo, amén de describior con precisión lo que sería la Segunda Guerra Mundial, que implicaría a todas las naciones más poderosas de la Tierra. Este relato llega a oídos de Roosevelt a los pocos meses de sufrir los Estados Unidos el ataque japonés a Pearl Harbor. Semejantes planchas de oro guardan estrecha relación, igualmente, con las que luego veremos se esconden en los citados túneles de Tayu Wari, en el Oriente ecuatoriano.
50 KM DE TÚNEL
Prosigamos hacia el Sur. El paso siguiente que se da desde Chiapas pisa tierra guatemalteca. En el año 1689 el misionero Francisco Antonio Fuentes y Guzmán no tuvo inconveniente en dejar descrita la «maravillosa estructura de los túneles del pueblo de Puchuta», que recorre el interior de la tierra hasta el pueblo de Tecpan, en Guatemala, situado a unos 50 km del inicio de la estructura subterránea.
A MÉXICO EN UNA HORA
A finales de los 40 del siglo pasado apareció un libro titulado Incidentes de un viaje a América Central, Chiapas y el Yucatán, escrito por el abogado norteamericano John Lloyd Stephens, que en misión diplomática visitó Guatemala en compañía de su amigo el artista Frederick Catherwood. Allí, en Santa Cruz del Quiché, un anciano sacerdote español le narró su visita, años atrás, a una zona situada al otro lado de la sierra y a cuatro días de camino en dirección a la frontera mexicana, que estaba habitada por una tribu de indios que permanecían aún en el estado original en que se hallaban antes de la conquista. En conferencia de prensa celebrada en New York tiempo después de la publicación del libro, añadió que, recabando más información por la zona, averiguó que dichos indios habían podido sobrevivir en su estado original gracias a que —siempre que aparecían tropas extrañas— se escondían bajo tierra, en un mundo subterráneo dotado de luz, cuyo secreto les fue legado en tiempos antiguos por los dioses que habitan bajo tierra. Y aportó su propio testimonio de haber comenzado a desandar un túnel debajo de uno de los edificios de Santa Cruz del Quiché, por el que en opinión de los indios antiguamente se llegaba en una hora a México.
EL TEMPLO DE LA LUNA
En octubre de 1985 tuve ocasión de acceder junto con Juan José Benítez, con los hermanos Vilchez y con mi buena amiga Gretchen Andersen —que, dicho sea de paso, nació al pie del monte Shasta en el que inicié este artículo— a un túnel excavado en el subsuelo de una finca situada en los montes de Costa Rica. Nos internamos en una gran cavidad que daba paso a un túnel artificial que descendía casi en vertical hacia las profundidades de aquel terreno. Los lugareños —que estaban desde hace años limpiando aquel túnel de la tierra y las piedras que lo taponaban— nos narraron su historia, afirmando que al final del mismo se halla el «templo de la Luna», un edificio sagrado, uno de los varios edificios expresamente construídos bajo tierra hace milenios por una raza desconocida, que de acuerdo con sus registros había construído una ciudad subterránea de más de 500 edificios.
LA BIBLIOTECA SECRETA
Y ya bastante más al Sur, me interné en 1986 en solitario en la intrincada selva que, en el Oriente amazónico ecuatoriano, me llevaría hasta la boca del sistema de túneles conocidos por Los Tayos —Tayu Wari en el idioma de los jívaros que los custodian—, en los que el etnólogo, buscador, aventurero y minero húngaro Janos Moricz había hallado años atrás, y después de buscarla por todo el subcontinente sudamericano, una auténtica biblioteca de planchas de metal. En ellas, estaba grabada con signos y escritura ideográfica la relación cronológica de la historia de la Humanidad, el origen del hombre sobre la Tierra y los conocimientos científicos de una civilización extinguida.
LAS CIUDADES SUBTERRÁNEAS DE LOS DIOSES
Por los testimonios recogidos, a partir de allí partían dos sendas subterráneas principales: una se dirigía al Este hacia la cuenca amazónica en territorio brasileño, y la otra se dirigía hacia el Sur, para discurrir por el subsuelo peruano hasta el Cuzco, el lago Titicaca en la frontera con Bolivia, y finalmente alcanzar la zona lindante a Arica, en el extremo norte de Chile.
De acuerdo por otra parte con las informaciones minuciosamente recogidas en Brasil por el periodista alemán Karl Brugger, con cuyo asesinato en la década de los 80 desaparecieron los documentos de su investigación, se hallarían en la cuenca alta del Amazonas diversas ciudades ocultas en la espesura, construídas por seres procedentes del espacio exterior en épocas remotas, y que conectarían con un sistema de trece ciudades ocultas en el interior de la cordillera de los Andes.
LOS REFUGIOS DE LOS INCAS
Enlazando con estos conocimientos, sabemos desde la época de la conquista que los nativos ocultaron sus enormes riquezas bajo el subsuelo, para evitar el saqueo de las tropas españolas. Todo parece indicar que utilizaron para ello los sistemas de subterráneos ya existentes desde muchísimo antes, construídos por una raza muy anterior a la inca, y a los que algunos de ellos tenían acceso gracias al legado de sus antepasados. Posiblemente, el desierto de Atacama en Chile sea el final del trayecto, en el extremo Sur.
Estamos hablando pues, al final del trayecto, de la zona que las tradiciones de los indios hopi citados al inicio de esta artículo —allá arriba en la Arizona norteamericana—, señalan como punto de arribada de sus antepasados cuando —ayudados por unos seres que dominaban tanto el secreto del vuelo como el de la construcción de túneles y de instalaciones subterráneas—, se vieron obligados a abandonar precipitadamente las tierras que ocupaban en lo que hoy es el océano Pacífico.
Pero la localización de las señales concretas —que existen—, el desciframiento adecuado de sus claves correctoras —que las hay—, así como la decisión de dar el paso comprometido al interior, es —como siempre sucede en todo buscador sincero— una labor tan comprometida como intransferible.

jueves, 12 de marzo de 2015

LOS FENICIOS EN EL ANTIGUO ECUADOR

Esta placa fue encontrada en el Cañar hace años y exhibida en un museo local su paradero actualmente es desconocido. Signos fenicios o afines nada que ver con las placas Crespi . Por eso digo no se puede satanizar los registros de Crespi diciendo que son copias y falsificaciones. Estos materiales existen en varios lugares del Ecuador , principalmente Azuay y Cañar.
A la memoria de Hector Burgos Stone
Hace algunos años, cuando leí la obra de Erich Von Däniken "El mensaje de los dioses", me intrigó un capítulo que lo dedicó exclusivamente al sacerdote salesiano Carlos Crespi Croci. Crespi, nacido en Italia. Estudió Ciencias Naturales en la Universidad de Milán, y fue asignado a la ciudad de Cuenca, en Ecuador, como misionero para los indígenas de la zona. Carlos Crespi dirigía un interesante museo en el Instituto Merchán, donde había coleccionado muchas piezas de piedra, cerámica y metal, que eran consideradas por varios investigadores como sumamente extrañas, porque en ellas aparecerían enigmáticas inscripciones del tipo fenicio y libio.
Pero desgraciadamente un incendio aparentemente intencionado por manos criminales, destruyó varias de estas piezas, consideradas únicas en la arqueología americana. El hecho ocurrió un 20 de julio de 1962.
Sin embargo, entre los objetos que se rescataron quedaron algunas interesantes planchas de metal y varias lápidas mortuorias, con esas raras inscripciones y símbolos.
La mayoría de estas piezas fueron obsequiadas por los indígenas al padre Crespi, como agradecimiento por su abnegada labor. Según Däniken que observó las piezas detenidamente en sus viajes a Cuenca, allí se podía observar planchas de plata de hasta 2,60 m de largo por 1,3 m de ancho con inscripciones y símbolos de lenguas antiguas del Asia.
Efectivamente, algunas muestras de estas planchas con inscripciones fueron estudiadas por el profesor Kanjibal, de la India, quien logró descifrar dicha escritura, identificándola como antigua escritura de los brahmanes de la India.
Posteriormente es el investigador Barry Fell, quien ha recorrido todo el mundo buscando epigrafías en acantilados y montañas, el que se interesó en estas lápidas con inscripciones. Una de esas lápidas, fue estudiada por el Dr. Clyde Keeler a pedido de Fell, el mismo que después de un largo estudio determinó que los signos eran escritura Libia, del siglo III a.C., en su estilo más depurado. Además en esta lápida aparecía la figura de un elefante africano, desconocido en América.
La gran mayoría de los investigadores llamados "serios" habían cuestionado la legitimidad de esas piezas arqueológicas, argumentando que eran falsificaciones, que los indios las hacían para agradar a un viejito bueno. Habría que preguntarse: ¿De dónde aprendieron los indios lenguas tan complejas aun para los críticos?
El tema había llegado a un cierto estancamiento, pero en el momento más oportuno llegó a mis manos la investigación que hizo un sacerdote llamado Manuel Molina sobre la vida y obra del padre Crespi. Molina aporta datos esclarecedores sobre el origen y significado de las lápidas y planchas que custodiaba el padre italiano.
En esa investigación, Molina señala que “fue el mismo Crespi quien encontró y desenterró cientos de lápidas mortuorias, muchas de las cuales tenían inscripciones; siendo el primer hallazgo de este género en la arqueología ecuatoriana, en un idioma que por sus características se asemeja al fenicio”. Crespi era un arqueólogo y etnólogo aficionado que se dedicaba seriamente a investigar.
De acuerdo a Molina, 200 copias de epigrafías fueron enviadas a expertos en los Estados Unidos, sin que se haya recibido contestación alguna. En 1971, Molina envió copias de estas inscripciones al lingüista Francisco Katsberger, de la Universidad de Salvador, en Argentina, quien luego de analizarlas manifestó que eran definitivamente elementos fenicios, mezclados con elementos indígenas, lo cual apoyó con 18 argumentos.
Estas lápidas fueron encontradas en las poblaciones de Sigsig Shillo y Chordeleg, en Azuay, también por el suizo Max Konanz, que con mucha dedicación recuperó valiosas piezas algunas con símbolos y escrituras desconocidas. Otro dato interesante que se recoge en la tradición es que cuando se construía el aeropuerto de Cuenca, los operarios encontraron en el subsuelo una piedra triangular donde figuraba un sol en lo alto, debajo un elefante y bajo este una serie de símbolos similares a los que tenía la estela Crespi, siendo este dato de importancia capital para corroborar la autenticidad de este tipo de materiales con escrituras tipo fenicio.
Debo señalar que, a favor de la tesis de Crespi y Molina, está la opinión del destacado investigador cañarense Heriberto Rojas, quien textualmente manifiesta: “El reverendo padre Carlos Crespi Croci, fundador del museo arqueológico Salesiano, el 23 de abril de 1923, en Cuenca, encontró bloques de piedra con escritura aramaica, esto es de antes de Cristo. En este museo, uno de los mejores de la nación, existen centenares de objetos y esculturas en cerámica, piedra, cobre, plata y oro, de las civilizaciones etrusca, cretense y egipcia”.
“Todo esto ha sido hallado en Ingapirca, Narrio, Gualleturo, Guapán, Cojitambo, Deleg, Taday, Pindilig, Zhoray, Shungumarca, Chordeleg, Sigsig, Gualaquiza, El Valle, Gualaceo, Santa Isabel”.
Los cañaris empleaban además bastoncillos con signos para enviar mensajes. En Chordeleg se encontraron algunas de esas cañas recubiertas de oro y plata sobre los que se distinguían signos parecidos a los signos mayas, principalmente en los alrededores del río Jubones. Pero no solo Crespi y Konanz encontraron planchas con inscripciones, y seguramente en Cañar deben existir ocultas, enterradas o en el exterior planchas como la que se exhibía hasta hace pocos años en el Museo de HH:CC de la ciudad de Azogues donde el investigador Angel María Iglesias nos comenta que “se exponía una pieza con todas las trazas de ser una escritura en cobre signos grabados en una tablilla de ese metal, a manera de letras colocadas, en línea rectas a manera de renglones cubren toda la tablilla en la parte superior aparece la cabeza y parte del cuerpo de una serpiente del indicado metal, no cabe duda de que la pieza pertenece a la cultura Cañar y no a ninguna otra…. Lo que demostraría el alto grado cultural por ellos alcanzado” Como dato anecdótico especial menciono que mientras reunidos en una mesa del café Doral frente al correo en Guayaquil y sorprendido me enteraba de la muerte de Juan Moricz justo el día anterior en ese mismo Hotel, uno de los que compartían el café entre otros temas mencionó que los Mormones no solo estaban interesados en las Cuevas de Los Tayos por las famosas planchas de oro sino que querían explorar cavernas desconocidas por la mayoría que contenían símbolos y escrituras en la zona de Cañar. Por eso creo sumamente importante esta zona porque se podrían encontrar pistas sobre estas antiguas migraciones hacia y desde el antiguo Ecuador. Otro de los lugares donde se menciona que Carlos Crespi recolectaba también piezas de gran valor con ricas inscripciones era la zona de Limoyndanza en Morona Santiago región de la Cueva de Los Tayos y esto es interesante porque según me comunicaron hace un tiempo en la actualidad un cura de la iglesia en esa zona tendría piedras similares. Que los antiguos americanos no poseían escritura es otra falacia de la historia como se deduce de este fragmento que nos cuenta el escritor ecuatoriano Jorge Carrera Andrade:” mucho antes que Humboldt, un misionero franciscano fray Narciso Gilbay, perdido en la espesa selva amazónica vio a un anciano leyendo al pie de una palmera un libro de hojas de plátano cocido con hilos de pita a manera de infolios, ante un grupo de indígenas. El anciano le dijo que el libro contenía cosas secretas que no debían conocer los extranjeros. El fraile pudo sin embargo ver en las páginas algunos dibujos que representaban hombres y animales y muchos caracteres aislados, en líneas ordenadas y simétricas. La procedencia de esos infolios es aún un misterio. Esto nos da la idea que muchas de estas planchas con inscripciones tipo fenicia sumeria o babilónicas eran conocidas por los habitantes del América y concretamente del Ecuador plasmando sus conocimientos y tradiciones en materiales duraderos como el metal o la piedra como también en sencillas hojas de plátano.
¿Pero quiénes eran los fenicios?
De acuerdo a la historia oficial, los fenicios aparecen al norte de Monte Carmelo, a lo largo de 200 Km., en las laderas del Líbano, y descienden al Mediterráneo. Surgen en el III milenio a.C. a lo largo del litoral Sirio. Cartago, la última gran ciudad fenicia de la antigüedad, es destruida en la tercera guerra púnica contra los poderosos romanos, en el 145 a.C.
Pero para autores más radicales, como Héctor Burgos Stone, los fenicios eran americanos que se establecieron en tiempos lejanos en el Asia, pero no olvidaron las rutas hacia su tierra madre, llegando al Ecuador, Brasil, Perú y muchos lugares de América para comerciar sus productos entre los que se encontraban especias, oro, y la famosa púrpura roja, tan codiciada por los pueblos allende el mar. O como nos deja saber Juan Moricz descubridor oficial de la hoy famosa cueva de Los Tayos así como los investigadores modernos como Ruth Rodriguez o el epigrafista Manuel Palacios el reino de Zhumir o la antigua Sumeria estuvieron en lo que hoy sería el Cañar y Azuay. Antiguos sumerios remontaron los mares para llegar al Asia pero siempre estuvieron vinculados con la antigua madre, América la ancestral.
Otros autores como Montesinos, creían que los fenicios llegaban con regularidad a las tierras de Ophir, es decir Perú y Ecuador, para abastecerse de diversos productos y comercializarlos a buen precio en Asia y Europa.
La misma opinión tienen Sebastián Cubero y Gregorio García, quienes manifiestan “que las flotas de Salomón y de Hiram llegaban al actual Perú, llamado Ophir”.
Ophir correspondía en realidad tanto al Perú como al Ecuador, en la actual provincia del Oro. No olvidemos que en esa zona así como en la ruta que sube desde Zaruma y Portobelo hasta el Azuay y Cañar se encuentran las minas más importantes de oro del Ecuador.
Púnicos era un apelativo que viene del latín “punices”, voz cognada del griego ‘’fóinikoi’’, que significa “los que tiñen”, y este nombre se refería a los fenicios. Curiosamente, en lengua americana wanca, "Puno" significa rojo.
En el Ecuador existen algunos lugares que nos recuerdan el paso de los fenicios por estas tierras, como la isla Puná, habitada, por los punáes parientes de los púnicos. Balao, población costera en la provincia de El Oro, y que guarda estrecha relación con la divinidad Hatun Baal. Es de mencionar que el arqueólogo Zeballos Menéndez encontró en la isla Puná templos subterráneos de piedra donde los punáes adoraban a una divinidad conocida como Atumbal, parecido al Hadon Baal de los fenicios, que era adorado en la misma forma. La ruta Puná, Balao, Cañar, Azuay, definitivamente nos pone a reflexionar sobre el posible camino tomado por los mercaderes fenicios que explotaban el oro de las minas, quizás hasta en la selva Amazónica, donde se narra en las crónicas antiguas la existencia de fabulosas ciudades como la mítica "El Dorado" que tanto obsesionó a los españoles del Renacimiento. Por otro lado Germán Rodríguez menciona que la zona de Manabí aparte de ser visitada por viajeros como los Kitus y los Caras así como otras poblaciones del norte, sur y este también pudo ser visitada por los antiguos fenicios como un sitio de aprovisionamiento.
Los fenicios o púnicos fueron famosos por su comercio de la púrpura, que según se sabe era extraída de unos caracolillos llamados múrex, cuya sangre es la más resistente tinta que existía y que era deseada por príncipes y reyes. Estos caracolillos se encontraban en abundancia en el golfo de Guayaquil, mientras que en el mundo antiguo era tan escaso, aunque había ciertas regiones en el Mediterráneo y Asia, no eran suficientes para la demanda. Tal era la abundancia que el historiador ecuatoriano Juan de Velasco hizo una apología de las bondades y calidad de esta noble tintura natural. Si todo lo expuesto es coherente, entonces los fenicios sacaban de estos lugares sus preciadas tinturas.
Y es que los fenicios, grandes navegantes del pasado, inventaron las fábulas de monstruos que devoraban las embarcaciones más allá de las columnas de Hércules. De que al final del mar los barcos se caían en un profundo abismo. Todo esto dicho con el ánimo de desalentar a la competencia y manejar el monopolio de tan preciados productos.
Las huellas de los fenicios en América han sido halladas desde USA, en inscripciones en acantilados y templos subterráneos, todos estudiados por investigadores como Barry Fell y otros, hasta Brasil, donde el explorador norteamericano Gene Savoy encontró inscripciones fenicias y semíticas en placas de piedra de más de 2 m. de altura, en agosto de 1989, en unas cuevas cerca de "El gran Vilaya", a 660 Km. de Lima y 2.700 m. sobre el nivel del mar.
Para concluir, quiero indicar que los pueblos que trabajaron esas lápidas en el Azuay definitivamente fueron gentes que conocían otro entorno y cultura, y que llegaron del otro lado del mundo, pues en esas lápidas encontradas aparecen figuras de animales como el elefante Loxodonta Africana Blum, que no es de América, así como el hipopótamo y el pangolín, un tipo de mono de Asia. Mientras que los dioses locales de los cañaris eran el Oso de Tomebamba y el guacamayo de Pacaybamba.
La investigación debe continuar, buscando nuevas evidencias en tumbas, montañas y acantilados, para encontrar todas las pistas que nos permitan descubrir este enigmático hilo que une al hombre del Ecuador con el resto del mundo. Descubrir los puertos donde atracaban las embarcaciones o de donde partían a sus largos viajes siguiendo la ruta de la línea equinoccial a través de la contra corriente ecuatorial que regresa desde el sur de borneo frente al Ecuador. Lugares como el golfo de Guayaquil en Posorja y el lado de la provincia Del Oro, Salango, Bahia de Caráquez, Cabo Pasado, punta Barandúa entre otros deberían ser explorados con más interés para encontrar esas señas o las huellas de los antiguos navegantes del pasado. Tomar en serio las palabras de exploradores como el español Vital Alzar que fabricando una balsa a la antigua usanza , como la hicieron nuestros cholos manteño – huancavilcas remontó en los años 70 los océanos llegando al otro lado del mundo y que cuando le pregunté en Guayaquil en una visita a Guayaquil en el año 2012 si creía que era posible que los antiguos americanos hayan alcanzado las costas lejanas de Europa, Asia , Africa u Oceanía me contestó: “Y el que no lo crea es un idiota lo que hoy es Ecuador fue el lugar donde se desarrolló la balsa y el sistema más avanzado de navegacíón del pasado y aun de este tiempo porque este sistema es realmente eficiente, asi que deben sentirse orgullosos de haber sido la cuna de la navegación mundial” Pero donde están los arqueólogos para valorar estas afirmaciones de uno de los más grandes expertos en navegación antigua? ¿Qué tendrían que decir al respecto?. Callan y miran para otro lado porque la mayoría de ellos están manipulados por la historia y las academias mundiales. Ese reto lo tienen los futuros exploradores y arqueólogos con una visión más amplia que no teman decir lo que entienden o descubren sobre cualquier autoridad del planeta. En ese sentido son más bien los exploradores independientes, los más audaces y radicales a los que debemos agradecer porque gracias a ellos nuestra comprensión del mundo antiguo tiene otra imagen y los antiguos americanos otro horizonte y un sitio de honor en la historia del mundo antiguo.
BIBLIOGRAFÍA
1.-Los Cañaris- Angel María Iglesias
2.- La Nueva historia de Los Andes. Tomo I German Rodríguez Flor
3.- Amaraka mundo sin tiempo.- Héctor Burgos Stone
4.- América A.C:.- Barry Fell
5.- América en la prehistoria mundial. Influencia greco- fenicia
6.- Los Cañaris. Manuel Molina
7.- Los fenicios en el Antiguo Ecuador ( articulo). Raymond Román Maugé
8.- El mensaje de Los dioses. Erick Von Daniken
9.- Nuestras Raices Huancavilcas. Francisco Zeballos
10. Enigmas del Ecuador. Raymond Román
11.-Amerika Prohibida.- Manuel Palacios
12. Videos de Ruth Rodriguez Sotomayor
13. Historia Antigua.- Juan de Velasco
Articulo de Raymond Román Maugé
Playas de Villamil 4 de Agosto de 2014
*(artículo ampliado con nuevas informaciones)

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