martes, 25 de septiembre de 2012

¿Qué es el hígado graso?




El hígado graso (acumulación de grasas en la célula hepática (HEPATOSITO) es una enfermedad inflamatoria de origen metabólico que afecta al hígado ). Este padecimiento es la segunda o tercera enfermedad hepática crónica más frecuente. Al hígado graso se lo conoce también como esteatosis cuando hay infiltración (depósito) de grasa intrahepática y esteatohepatitis cuando ad
emás hay inflamación.

Existe otro tipo de hígado graso, que esta dado por la ingesta de alcohol. A este tipo se le conoce como esteatosis alcoholica.

¿Qué la ocasiona?

No se conoce la causa específica del hígado graso, algunos autores refieren que es una aberración en el metabolismo de las grasas ( ácidos grasos y triglicéridos), lo que conduce a una acumulación intrahepática de los triglicéridos.

El hígado graso, probablemente se deba a un aumento en el número de casos de obesidad, la pérdida de peso o la oscilación del mismo a causa de las dietas que están de moda. Lo cual predispone a esta enfermedad, como lo puede hacer la obesidad central.

El hígado graso es hoy por hoy la enfermedad más frecuente entre los adolescentes con sobrepeso en Norteamérica.

CUADRO CLÍNICO

Muchos pacientes con hígado graso no presentan síntomas.

En los pacientes con hígado graso, encontramos que más de la mitad presentan fatiga persistente o malestar en el cuadrante superior derecho del abdomen o ambas cosas. Al exámen físico los pacientes presentan un agrandamiento indoloro del hígado.

Los paciente con hígado graso, son típicamente obesos (70%) o con sobrepeso, de mediana edad, con trastorno en el metabolismo del azúcar (glucosa=diabetes 20%) y grasas ( colesterol y triglicéridos= hiperlipidemia 20%), o ambas.

DIAGNÓSTICO

Los pacientes con hígado graso o esteatosis o esteatohepatitis intrahepática, usualmente son diagnósticados cuando acuden al médico por presentar una elevación inexplicable y persistente de las pruebas hepáticas.

Los niveles de las enzimas hepáticas (hepatograma ) están elevados en dos o tres veces sus valores normales, pueden estar asociados con aumento en los niveles de azúcar, colesterol y triglicéridos. Pero en general el diagnóstico se da cuando se encuentra elevación de las enzimas hepáticas (transaminasas), consumo de alcohol menor de 40 gramos a la semana y resultados negativos para la hepatitis B y C.

En los exámenes de gabinete la ecografia hepática puede ser de gran ayuda, pero el diagnóstico definitivo está dado por la biopsia hepática.

TRATAMIENTOS Y RECOMENDACIONES

El tratamiento del hígado graso sólo es paliativo, ya que no existe un tratamiento definitivo.

Para el manejo y control del padecimiento se recomienda: Evitar el consumo de alcohol y la ingesta de medicamentos dañinos al hígado (analgésicos (paracetamol), antiinflamatorios, hormonas femeninas ( estrógenos), tetraciclinas IV, Valproato sódico, Metotrexato, salicilatos,etc. Reducción gradual de peso, evitar la rápida pérdida de peso porque empeoran el cuadro. Vacunarse contra la Hepatitis A y B, Aumentar la ingesta de antioxidantes ( Vitamina E y Silimarina).

Hay que tratar las enfermedades asociadas como la diabetes y las hiperlipidemias.
El tratamiento médico es a base de ácido Ursodeoxycolico y clofibrato.

PRONÓSTICO

El hígado graso (esteatosis) se le considera una enfermedad no progresiva (benigna) que regresa a la normalidad cuando es tratada adecuadamente la causa aubyacente o se suprime el agente agresor, pero las personas afectadas con esteatohepátitis pueden presentar una enfermedad hepática progresiva y cirrosis.

Club Bilderberg



En 1954, muchos de los hombres más poderosos del mundo se reunieron por primera vez bajo el patrocinio de la familia real de Holanda y la familia Rockefeller en el lujoso Hotel Bilderberg, en la pequeña población de Ooesterbeck.
Durante un fin de semana debatieron sobre el futuro del mundo. Al acabar las sesiones, decidieron reunirse todos los años con el fin de intercambiar ideas y analizar la evolución internacional. Se bautizaron a sí mismos como Club Bilderberg y, desde entonces, año tras año se reúnen durante un fin de semana en algún hotel del mundo para decidir el futuro de la humanidad. El Club Bilderberg no es una sociedad secreta. Tampoco se trata de una nueva teoría conspirativa sobre el dominio del mundo. El Club Bilderberg es algo totalmente real y tangible. Existe como institución oficial y se han publicado algunos artículos sobre él. La prestigiosa BBC británica, por ejemplo, le dedicó su atención el 27 de septiembre de 2005. Sin embargo, en más de cincuenta años de reuniones en las que el poder y el dinero se han concentrado en un mismo momento y en un solo lugar, jamás se ha filtrado ninguna clase de información sobre lo que se debate en el Club Bilderberg. La prensa nunca ha podido entrar a las deliberaciones ni ha emitido ningún comunicado sobre las conclusiones a las que han llegado los asistentes. Tampoco ha hecho pública ninguna acta con el orden del día.

Carta de Adolf Hitler sobre la Cuestión Judía


 
 Es esta una carta que aparece en un texto de Jusegoje,"El Nacionalsocialismo y la Juderia", articulo que despeja dudas y desviaciones sobre la cuestión judía y los esfuerzos serios y cientificos del Tercer Reich.

La Carta del Führer del 19 Septiembre de 1919.

El 10 de Septiembre de 1919, cuando Hitler estaba aún en el ejército, uno de sus superiores, el capitán de Estado Mayor Karl Meyer, le solicitó su opinión sobrela actitud de los Socialistas hacia los judíos. Esta solicitud fue hecha al “Estimado señor Hitler”.

Hitler respondió el día 16 de Septiembre de 1919 y su respuesta es la que reproducimos más abajo. Se ha hecho lo imposible por mantener el sentido del original. Si la amenaza con que la judería se enfrenta a nuestro pueblo ha dado lugar a una hostilidad innegable por parte de grandes sectores de nuestra población; la causa de esta hostilidad no debe ser buscada en el hecho claro de que la Judería como tal está teniendo, deliberada o involuntariamente, un efecto pernicioso sobre nuestra nación, si no principalmente en el trato interpersonal, en la pobre impresión que el judío hace en forma individual. Como resultado, el antisemitismo asume un estricto carácter emocional. Esta no es la respuesta correcta. El antisemitismo, como movimiento político, no puede y no debe ser modelado por factores emocionales si no por el reconocimiento de los hechos. Los hechos son: Para comenzar, los judíos son incuestionablemente una raza y no una comunidad religiosa. El judío no se describe a sí mismo como un alemán judío, un polaco judío o un americano judío, si no que siempre como un judío alemán, polaco o americano. Lo más que ha absorbido un judío de los pueblos extranjeros en medio de los cuales ha vivido es el idioma. Y, como un alemán que está forzado a emplear el francés en Francia, el italiano en Italia, y el chino en China no viene del francés, italiano ni chino; así no podemos llamar a un judío que viva entre nosotros y que esté forzado a emplear el alemán, un alemán. Y aún la fe mosaica, no obstante su importancia para la preservación de esa raza, no debe ser el único criterio para decidir quien es judío y quien no. Hay difícilmente una raza en el mundo en que todos sus miembros pertenezcan a una religión única. A través de la endogamia de miles de años, frecuentemente en círculos muy pequeños, el judío ha sido capaz de preservar su raza y sus características raciales más exitosamente que muchos de los pueblos dentro de los cuales vive. Como resultado, tenemos viviendo en medio del pueblo alemán una raza extranjera no alemana, poco dispuesta y en realidad incapaz de despojarse de sus características raciales, sus sentimientos, pensamientos y ambiciones particulares y, sin embargo, gozando de los mismos derechos políticos que nosotros. Y como los sentimientos judíos están limitados a la esfera de lo material, sus pensamientos y ambiciones están destinados a ser eso mismo aun más fuertemente. La danza alrededor del becerro de oro viene de una lucha despiadada por aquellos bienes que nosotros sentimos interiormente que no son ni los más altos ni los únicos por los que vale la pena luchar en esta tierra. El trabajo de un individuo no está ya más determinado por su naturaleza o por la importancia que pueda tener para la comunidad, si no por el tamaño de su fortuna, su hacienda. La grandeza de una nación no está ya más medida por la suma de sus recursos morales y espirituales, si no únicamente por sus bienes materialesTodo esto resulta en esa actitud mental y esa búsqueda de dinero y poder para protegerlo que permite al judío ser tan inescrupuloso en su elección de medios y tan misericorde en su uso para sus propios fines.En los estados autocráticos se arrastra delante de la “majestad” de los príncipes y abusa sus favores para convertirse en una sanguijuela del pueblo.

En una democracia busca los favores de las masas, se humilla delante de la “majestad del pueblo”, pero sólo reconoce la majestad del dinero. Mina el carácter del príncipe con adulación bizantina; el orgullo y la fuerza nacional es por la desvergonzada seducción al vicio. Su arma preferida es la “opinión pública” tal como es falsificada por la prensa. Su poder es el poder del dinero que acumula tan fácil e interminablemente en la forma de interés y con el cual impone un yugo a la nación, yugo que es el más pernicioso ya que su brillo oculta sus terribles consecuencias. Todo lo que hace luchar a un pueblo por cosas más grandes, sea religión, socialismo o democracia, sirve al judío meramente para la satisfacción de su avaricia y sed de poder. El resultado de su trabajo es una tuberculosis racial de la nación. Esto tiene las siguientes consecuencias: El antisemitismo puramente emocional halla su expresión última en la forma de progrom. Por el contrario, el antisemitismo racional debe conducir a una lucha sistemática y legal contra y por la erradicación de aquellos privilegios de que gozan los judíos sobre otros extranjeros que viven entre nosotros. Su objetivo final debe ser la remoción total de todos los judíos de nuestro seno. Ambos objetivos sólo pueden ser alcanzados por un gobierno de fuerza nacional, no por un gobierno de impotencia nacional. La República Alemana debe su existencia, no a la voluntad unida de nuestro pueblo, si no a la turbia explotación de una serie de circunstancias que, tomadas en conjunto, se expresan en una profunda insatisfacción. Estas circunstancias, sin embargo, surgen independientemente de la estructura política, y están trabajando aún hoy día. En verdad más que nunca antes. Por eso una gran parte de nuestro pueblo ha llegado a reconocer que no por cambiar la estructura del estado nuestra posición será mejorada, si no sólo por el renacimiento de la moral y de las fuerzas espirituales de nuestra nación.

Y este renacimiento no puede ser preparado por el liderazgo de una mayoría irresponsable influenciada por dogmas partidarios o por frases cliché y eslóganes internacionalistas de una prensa irresponsable, si no por actos determinados de la parte de líderes nacionales con un sentido interno de responsabilidad. Este hecho sirve para privar a la República del soporte interno de las fuerzas espirituales que cualquier nación tiene mucha necesidad. Por lo tanto los líderes actuales de la nación están obligados a buscar el apoyo de aquellos que sólo se han beneficiado y continúan beneficiándose al cambiar la forma del estado alemán, y de aquellos que por esa misma razón se convirtieron en la fuerza motriz de la revolución: Los judíos.

Menos preciando la amenaza judía, la cual es indudablemente reconocida aun por los líderes actuales (como testimonian varias afirmaciones de personalidades eminentes), estos hombres están forzados a aceptar favores judíos para su beneficio privado y a devolver esos favores. Y la devolución no involucra meramente el satisfacer cualquier posible petición judía, si no sobre todo impedir la lucha del pueblo embaucado contra aquellos que lo engañaron, mediante el sabotaje del movimiento antisemita.

Adolf Hitler.

CARTA DE HITLER AL PRESIDENTE HINDEMBURG.




NOVIEMBRE /1932

RUEGO A VUESTRA EXCELENCIA ME CONCEDA LA MÁXIMA AUTORIDAD Y PODER

Después de seis meses de gobierno, el gabinete Papen -como había predicho- ha quedado completamente aislado dentro de Alemania y a su vez ha llevado a ésta a un aislamiento con respecto al exterior.

Si hoy un gobierno tuviera que recoger esta terrible herencia política... su acción sólo podrá tener éxito siempre que hacia él confluyan una autoridad desde arriba y una fuerza desde abajo igualmente grandes y potentes.

Si yo, en calidad del movimiento nacionalsocialista, he sido nuevamente llamado a Berlín por vuestra excelencia para colaborar en la solución de esta gravísima crisis de nuestro pueblo, podré hacerlo, según mi mejor ciencia y conciencia y mi juicio, siempre que el movimiento y yo mismo obtengamos la autoridad que es necesaria para llevar a cabo esta función, pero que también compete al movimiento en virtud de su fuerza. En efecto, la ineludible necesidad de poner a Alemania por encima de partidos, será reconocida solo cuando se le asigne en anticipo al movimiento más fuerte, como factor de negociación, la posición que hasta ahora vuestra excelencia ha conferido a todos los representantes del poder presidencial. Esta exigencia no es menos justificable desde el punto de vista de la equidad...Puedo asegurarle a vuestra excelencia mi firme decisión de formar un gabinete presidencial propuesto por mí, sujeto a mi dirección y aceptado por vuestra excelencia, con todas las premisas constitucionales necesarias para un largo y fructífero mejoramiento de nuestro pueblo política y económicamente arruinado. Por este motivo, dirijo a vuestra excelencia un solo ruego, el de otorgarme por lo menos, tanta autoridad y poderes como los que antes que yo recibieron hombres que por su parte podían contribuir igual que yo, a valorar la autoridad y el prestigio del nombre de vuestra excelencia. No obstante, como estoy obligado a causa de la Constitución a tener en cuenta a los partidos para el legal funcionamiento del futuro gobierno, llevo conmigo, señor Presidente del Reich, al partido más grande de todos. Pero mi nombre y la existencia de este gran movimiento alemán, son garantías que se verían anuladas, necesariamente, por un fracaso en nuestros esfuerzos. En tal caso, señor Presidente del Reich, yo no veo después de nosotros una dictadura militar, sino el caos bolchevique. Si después de tuviera que persistir en el propósito de volver a formas de gobierno de viejo sello parlamentario, entonces sería necesario, a mi parecer, dar a conocer esta voluntad de vuestra excelencia. Sin embargo, en este caso, me permito con todo respeto, llamarle la atención sobre las repercusiones de una decisión semejante. Yo las lamentaría profundamente. Permítaseme, para concluir, rogar a vuestra excelencia tener en debida cuenta mis motivaciones y desistir del intento de darle esta solución a la crisis.

La Autopista de la Selva

De Brasil a Perú pasando por Bolivia. Del océano Pacífico al Atlántico. La súper carretera construida para agilizar el comercio con países asiáticos, desafía los equilibrios naturales y sociales.


Foto:  CONNECTAS 
 
 La carretera también ha servido para la migración irregular, es el caso de 102 haitianos: viajaron en pequeños grupos desde Puerto Príncipe a República Dominicana, Panamá, Ecuador. Luego por carretera y con el pago de sobornos cruzaron hacia Perú.
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Hace un año se terminó de construir la megacarretera Interoceánica Sur de 5 mil 404 kilómetros de largo que conecta al Pacífico peruano con el Atlántico brasileño. Con ella nacieron cientos de oportunidades de riqueza y desarrollo, pero también grandes desafíos ambientales y sociales. La carretera abrió un vasto sector de la selva más apreciada del planeta a la economía mundial.

Miles de personas están llegando a habitarla, y algunos otros a montar sus negocios desde países como China, Rusia, Francia, México o Chile. La triple frontera de Brasil, Perú y Bolivia, otrora poblada solo de árboles centenarios, vida salvaje, y unos 100 mil habitantes en sus sectores más conservados, se llenaron de ruido: la música de los pueblos nuevos, el zumbido de las motosierras, el bullicio de los comercios de toda índole y el estruendo de potentes motores arrancándole el oro que oculta su tierra roja.

Brasil, la sexta economía del mundo, fue el promotor de la obra, pues necesitaba una línea directa para sacar sus productos hacia los ricos mercados asiáticos por el Pacífico. También era una manera de integrar las ciudades más remotas de cada uno de estos tres países: Puerto Maldonado, en Perú; Cobija, en Bolivia; y Río Branco, en Brasil.

En esta triple frontera selvática, tres fuerzas se disputan el desarrollo: los conservacionistas, quienes quieren que el Amazonas siga intacto y solo sirva a los investigadores y al turismo ecológico, y sus frutos naturales sean el sustento de los habitantes tradicionales; los desarrollistas, que creen en la extracción de recursos como la madera y el oro en forma racional, y con un buen control estatal (ven en esos territorios un potencial para expandir la frontera agrícola y ganadera); y los destructores, sobrevivientes unos y criminales otros, quienes extraen los minerales y cortan los árboles sin permiso ni regulación de la autoridad, sobre todo en Perú y Bolivia.

LO BUENO, LO MALO

La carretera conectó la selva con la modernidad y así atrajo a miles de nuevos habitantes en busca de un futuro. Los pequeños y tranquilos pueblos no alcanzaron a prepararse para la inmigración masiva que los ha hecho crecer de repente. En los últimos cinco años, el tiempo en que la carretera se construyó, sus otrora pequeñas poblaciones han duplicado el número de sus habitantes como es el caso de Puerto Maldonado: hoy se ve en apuros para acomodar a sus 200 mil ocupantes. No cuentan con los servicios necesarios; el hacinamiento y la mala vida incrementó el crimen. La interconexión también le abrió el paso al narcotráfico y a la trata de personas en un espiral de ilegalidad y caos que según lo reconocen las autoridades locales amenaza seriamente a la, en otro tiempo, tranquila región.

La Interoceánica es como un cordel que entreteje todas estas realidades.

Mientras tanto, el intercambio comercial, su principal razón de existir, apenas empieza a dar resultados. La actividad mercantil es más fruto de la integración de estas poblaciones aisladas hasta ahora, que del intercambio transnacional. En la región, la pujante economía de Brasil es la que impone el paso. Ante los retos que existen, el dinamismo de varias organizaciones de la sociedad civil contrasta con la presencia estatal que luce bastante tímida. Al igual que el insuficiente rol del Banco de Desarrollo de América Latina (antes Corporación Andina de Fomento –CAF) uno de los principales financiadores de la megaobra, y que tiene como misión promover el desarrollo.

Proyectos de esta magnitud son un buen espacio para transformaciones emblemáticas en el continente. No repetir los errores que América Latina ha cometido en el pasado es clave para evitar que se profundicen la inequidad y la pobreza. Hacer las cosas con los mínimos presupuestos posibles significa perder oportunidades para saltos reales en el desarrollo de la región, y puede convertir grandes intervenciones como la Interoceánica, en punta de lanza de una lastimosa devastación social y ambiental.

SOBRE ESTE ESPECIAL

La Autopista de la Selva es un reportaje hecho por CONNECTAS, una nueva plataforma periodística interesada en los temas claves para el desarrollo de las Américas, con una perspectiva transnacional. Es liderada por el periodista colombiano Carlos Eduardo Huertas, luego de su estadía en la Universidad de Harvard como becario Knight-Nieman.

Para este especial publicado en Guatemala en alianza con elPeriódico, se recorrieron cerca de 700 kilómetros de la Interoceánica, en el tramo que une a las poblaciones más importantes del sureste de la amazonía. Por medio de esta serie publicada a partir de mañana en elPeriódico.com durante cinco días consecutivos, podrá encontrar diferentes historias sobre los cambios que la Autopista está trayendo en el medio ambiente y en la vida de la gente. Para concer más sobre esta iniciativa se puede consultar en www.connectas.org

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