lunes, 21 de mayo de 2012

James Randi, un chaval de 83 años, en el 'Escepticos en el Pub' que se celebró el viernes pasado en Madrid (Foto: Pablo Ruiz Múzquiz).

Si Harry Houdini hubiera dejado un heredero, sería James Randi. Como el famoso escapista, el mago nacido en Ontario (1923) ha combinado su talento para el ilusionismo con su lucha contra los farsantes. Esta semana, dentro de una gira europea que culminará en el Congreso Mundial de Escépticos (18 de mayo, en Berlín), ha recorrido media España. Hoy se despedirá de estos lares con una conferencia en Bilbao (auditorio de la Universidad de Deusto, 19 h.). El pasado viernes, antes de participar 'Escépticos en el Pub' organizado por ARP-SAPC en The Irish Corner de Madrid, perdió el tiempo concediéndome una entrevista. Estoy que si me pinchan no me sangran un coágulo.
Pregunta: - En primer lugar, me gustaría que nos contara qué hace por España. ¿Ha venido a comprobar si se están cumpliendo las predicciones del Calendario Maya?
Respuesta: - No, en realidad estoy haciendo una pequeña gira por Europa aprovechando que el día 18 comienza en Berlín el Congreso Mundial de Escépticos. Todos los años intento hacer uno o dos viajes fuera de Estados Unidos para ver cómo son las cosas en otros lugares. La verdad es que me sorprende ver tanta actividad y la solidez del movimiento escéptico. Esas giras me ayudan a aprender mucho, ya que me permite conocer a gente muy interesante, enfrentarme a nuevas preguntas, otros puntos de vista y otros problemas...
P: - Entre otras cosas, participó usted el pasado martes en el Neuromagic (Vigo), en el que científicos y magos se sientan juntos. ¿Qué puede aprender un científico de un mago?
R:- El ilusionismo es el arte de engañar, y nuestro mejor aliado es el cerebro de nuestro público. Los magos siempre hemos utilizado las debilidades del cerebro para llevar a cabo nuestros trucos. Sabemos muy bien, por ejemplo, cómo funciona la atención. Ahora los neurólogos se han dado cuenta de que estudiando nuestras rutinas también pueden aprender mucho sobre los mecanismos cerebrales. Creo que es una alianza muy beneficiosa para ambos (*).
P:- ¿Cuál es la peor rama de la pseudociencia?
R:- Aunque todas las pseudociencias funcionan más o menos igual, para mí las más peligrosas son las que tienen que ver con la medicina, por el daño que pueden hacer a la gente. Venden productos que no sirven de nada y que saben que no sirven de nada, y se los dan a gente que tiene problemas muy serios y que está desesperada. Desde la homeopatía hasta los curadores por la Fe... Me parece muy triste.

P:- Usted derrotó en el escenario y en los tribunales a Uri Geller y aun así hay gente [entre ellos Eduardo Punset, dicho sea de paso] que sigue creyendo que es capaz de doblar cucharas con la mente. ¿Cómo es posible?
R: - Uri Geller es un mago, y yo diría que no es precisamente uno de los mejores. De hecho, sus trucos no sólo podría hacerlos un chaval de 12 años, sino que yo he ensañado a chicos de 12 años a hacerlos. El problema es que Uri Geller es también un negocio millonario, que tiene detrás a una importante agencia de comunicación, asesores... todo lo necesario para que el negocio siga funcionando. Le da igual cuántas veces le desenmascaren, es su trabajo. Y a la prensa le encanta lo que hace, da audiencia, que parece ser lo único que les importa a algunos periodistas.
R:- Pero cómo es posible que se desenmascare a una persona y se siga creyendo en ella. Por ejemplo, pasa con la homeopatía: no hay un solo informe que avale su utilidad, y mueve millones. Además, parece que cada vez es más popular.
R:- Sí, y no hay absolutamente nada que haga pensar que diluir una sustancia en agua hasta que desaparezca pueda ser un remedio. El desafio de James Randi incluye un millón de dólares para aquel que pueda demostrar que existen poderes sobrenaturales. A los homeópatas les planteamos una prueba muy fácil: enseñarles varias pastillas y ellos deben decir cuál tiene propiedades homeopáticas. Lo intentaron una vez en un programa de televisión y fracasaron, y no quieren volver a intentarlo. Lógico, la homeopatía es un timo. A veces me dicen que quién soy yo para decir eso, si solo soy un mago. Pero que yo sea mago no tiene nada que ver, lo que sí tiene que ver es que no hay un solo estudio serio que avale su funcionamiento.
P:- Lo mismo podría decirse de las demás pseudociencias.
R:-  Es cierto, y es un problema grave. Creo que la culpa la tienen sobre todo y ante todo los medios de comunicación. Quieren la historia para ya y mientras más llamativa mejor, y se preocupan poco de si es verdad o no. En la James Randi Educational Foundation les ofrecemos a los periodistas que acudan a nosotros cuando tengan alguna duda, pero pocos lo hacen. Parece no quieran quedarse sin noticia.

P:-  ¿Es la religión un tipo de pseudociencia?
R:-  Nunca he ocultado que soy ateo, y no critico que la gente crea en Dios, pero la religión es una pseudociencia más, aunque a algunos les moleste. Además creo que puede ser dañina, ya que chantajea a la gente con la idea de que hay algo más allá de la vida, sabiendo que es una gran preocupación, y que ellos dicen tener la llave para solucionar sus problemas. Yo creo que después de la vida no hay nada y vivo muy tranquilo y eso que tengo más de 80 años.
P:- Recientemente, se habló mucho de que había 'salido del armario'. ¿No es triste que eso siga siendo noticia?
R:- En realidad, nunca he salido del armario, ya que jamás he ocultado que fuera homosexual. Mi familia, mis amigos, mis compañeros de trabajo... todo el mundo lo sabía y lo aceptaban como lo que es, algo absolutamente normal. Lo que pasa es que mi próximo libro, Un mago en el laboratorio, es mucho más autobiográfico que cualquier otro que haya escrito, así que hablo de eso. No ha tenido nada que ver con hacer activismo, pero mucha gente -sobre todo jóvenes- me escribió diciéndome que hablar abiertamente de mi homosexualidad les ayudó a asumir su condición y, la verdad, eso es algo que me emocionó. Afortunadamente las cosas están cambiando, el matrimonio homosexual se extiende y hasta el presidente Obama habló de eso, pero todavía quedan muchos lugares en los que no. Espero que mi ejemplo pueda ayudar a cambiar algo las cosas.
P: - En octubre del año pasado, su compañero Deivy Pena fue detenido por utilizar durante décadas la identidad de un hombre llamado José Luis Álvarez. Usted siempre se ha dedicado a desenmascarar fraudes, ¿no cree que debería dar una explicación?
R:- Por supuesto, y la daré. El día 29 de este mes, Pena tendrá que declarar ante el juez y yo estaré a su lado. De momento, el abogado nos ha dicho que es mejor que guardemos silencio hasta que salga la sentencia. Cuando eso ocurra, por supuesto que compareceré y daré una explicación.
(*) James Randi es un de los magos que aparecen en Los engaños de la mente (Ed. Destino), de Stephen Macknik y Susana Martínez Conde, un libro magnífico para darse cuenta de lo leños que somos por muy listos que nos creamos.
(**) El cuadro 'I want you..." es obra de Amy Davis Roth.

NEGRO CANADA

 
NEGRO CANADA
Saqueo, corrupción y criminalidad en África
 
Alain Deneault
En colaboración con
 Delphine Abadie y William Sacher
 
Introducción. Canadá en la "Mafiáfrica"
Tesis 1. Homicidio y genocidio involuntarios
Glosa 1- Sutton/Barrick: mineros enterrados vivos en Tanzania
Glosa 2- IamGold: genocidio involuntario en Mali
Glosa 3- Las mineras canadienses, el FMI y el Banco Mundial se juntan y reúnen en Ghana
Tesis 2. Contratos leoninos en el Congo-Kinshasa
Glosa 1. El amigo africano: el dictador Mobutu
Glosa 2- Detrás de Laurent-Desiré Kabila, la AMFI
Glosa 3- Lundin: la hemorragia del bien público congolés
Glosa 4- First Quantum Minerals: una mina de proyectos para el jubilado Joe Clark
Glosa 5- Anvil: la tele-realidad
Glosa 6- Metodología mafiosa de Kinross en Africa
Glosa 7- Emaxon: grandes amigos, cuentas poco claras
Tesis 3. Canadá omnipresente en la región de los Grandes Lagos
Glosa 1- La AMFI y Barrick Gold en los Grandes Lagos: "Oh, mis amigos, no hay ningún amigo"
Glosa 2- La memoria selectiva de Banro
Glosa 3- Heritage Oil prende fuego en el polvorín de Ituri
Glosa 4- Los amigos ugandeses de Heritage Oil y Barrick Gold
Tesis 4. Canadá como paraíso jurídico de empresas mineras y petroleras
Glosa 1-Vancúver, una Bolsa de Valores mafiosa es plataforma de lanzamiento de las empresas canadienses
Glosa 2- Toronto: la piedra angular del Canadá como paraíso jurídico de las empresas mineras.
Glosa 3-Talisman: ataques en el sur de Sudán,ceguera en Canadá 6
Glosa 4-Las empresas de mercenarios en Sierra Leona y Angola: el fin justifica los medios...
Glosa 5- Las amistades offshore de Canadá
Conclusión. De la gobernanza a la política
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ENTREVISTA CARLOS FUENTES

Con ‘Federico en su balcón’ recién terminada, ya planea nueva novela: ‘El baile del centenario’

“NO TENGO NINGÚN MIEDO LITERARIO”

A sus 83 años, Carlos Fuentes mantiene la juventud creativa

Francisco Peregil Buenos Aires El Pais <www.elpais.com>

Carlos Fuentes llegó a Buenos Aires a comienzos de mayo para asistir a la Feria del Libro. Acababa de entregar un libro a su editorial y ya tenía otro en la cabeza, iba de un almuerzo a una cena, firmó ejemplares durante tres horas, recibió a decenas de periodistas, uno detrás de otro, respondió a cientos de preguntas sin titubear, sin demorarse, sin dudar en un nombre ni una fecha. Y siguió paseando sus 83 años entre América y Europa, sin atisbo de cansancio. El secreto tiene mucho que ver con su pasión por la escritura.
“Mi sistema de juventud es trabajar mucho, tener siempre un proyecto pendiente. Ahora he terminado un libro, Federico en su balcón, pero ya tengo uno nuevo, El baile del centenario, que empiezo a escribirlo el lunes en México”.

Pregunta. ¿Sin horror al vacío de la página en blanco?
Respuesta. Miedos literarios no tengo ninguno. Siempre he sabido muy bien lo que quiero hacer y me levanto y lo hago. Me levanto por la mañana y a las siete y ocho estoy escribiendo. Ya tengo mis notas y ya empiezo. Así que entre mis libros, mi mujer, mis amigos y mis amores, ya tengo bastantes razones para seguir viviendo.
P. ¿No cree que a veces al cumplir años uno no se hace más sabio sino más torpe a medida que se afianza en sus viejas convicciones?
R. Depende de quién. Yo soy muy amigo de Jean Daniel, el director del Nouvel Observateur. Es un hombre que acaba de cumplir 91 años y es más lúcido que usted y yo juntos. Nadine Gordimer tiene noventa y tantos. Luise Rainer, la actriz, a quien veo mucho en Londres, tiene 102 años. Y va conmigo a cenas, se pone un gorrito y va feliz de la vida. No hay reglas. El hecho es que cuando se llega a cierta edad, o se es joven o se lo lleva a uno la chingada.
Las calles de Buenos Aires le hacen recordar a Carlos Fuentes su adolescencia entre risas, como si acabara de sucederle ayer, inmune a las trampas de la nostalgia.
R. Viví mucho Buenos Aires porque mi padre llegó como consejero de la embajada de México en 1943. Como el ministro de educación era Hugo Wast, en la escuela se daba una educación fascista. Y le dije a mi padre: “Mira, yo vengo de la escuela pública de Washington, no soporto esto”. Y mi padre me dijo: “Tienes toda la razón, tienes 15 años, dedícate a pasear”. Y eso hice. Durante un año me convertí en hincha de la orquesta de Aníbal Troilo. Lo seguí por todos lados. La librería Ateneo me alimentó con literatura argentina, me enamoré de una vecina que me doblaba la edad. Yo tenía 15 años, ella 30. Y siempre que regreso tengo la sensación de que rejuvenezco, de que vuelvo a tener 15 años y dónde está la francesita de enfrente, ¿no?
P. ¿Fue correspondido?
R. Mmmuy correspondido porque el marido estaba dirigiendo películas el día entero.
P. ¿Cómo nota ahora la ciudad?
R. Ha cambiado muy poco, es una ciudad idéntica a sí misma. Era una ciudad que se hizo en el gran auge ganadero y agrícola, desde [Domingo F. ] Sarmiento (1811-1888) hasta 1940. Pero están las mismas grandes avenidas, los mismos grandes hoteles… México es una ciudad más antigua, una ciudad india primero y después una gran ciudad de la colonia. Pero esto era una aldea en 1820 y dio un gran salto y se convirtió en Buenos Aires, que era la ciudad más atractiva, más moderna de América Latina. En esos años los argentinos despreciaban mucho al resto de América Latina: los brasileños eran macacos, los mexicanos éramos pistoleros. Y ahora ya somos iguales todos.
P. ¿Bailaba tangos?
R. Lo bailo muy bien. Tuvimos una cena en Montevideo que le dio el presidente [Julio María] Sanguinetti al presidente [Ernesto] Zedillo. Sanguinetti baila el tango estupendamente. Bailó con su mujer… ¡guau, aplausos!… Y le dijo a Zedillo: “Ahora, usted”. Y el presidente me dijo: “Carlos, tú represéntame”. Y yo bailé con mi mujer. Representé a México gracias al tango.
P. Un escritor que recibe trato casi de jefe de Estado, ¿cómo se las arregla para escuchar?
R. Un escritor tiene que escuchar porque si no, no se sabe cómo habla la gente. Anoche, por ejemplo, pasé dos horas o tres firmando libros en la feria. Pero, sobre todo, para oír a la gente, para ver qué piensa. Y, más que nada, yo les pregunto a ellos.
Fuentes está leyendo dos libros. Uno es Mañana o Pasado, de su compatriota Jorge Castañeda sobre la actualidad mexicana – “un libro muy inteligente, con el que estoy de acuerdo a veces sí y a veces no, pero es una mirada muy inteligente”– y el otro es Los Living, de Martín Caparrós. “Muy buen libro de muy buen escritor”. También le encantó Libertad, de Jonathan Franzen: “Rompe con los moldes y restricciones de la novela americana. Él mete todo, periodismo, política, deportes… todo va entrando de una manera natural para dar un mundo completo de esta gente tan decente y simpática que son unos monstruos, pero que están rodeados de un mundo de cultura verdadero”.
Cuando publicó en España su ensayo La gran novela latinoamericana indicó que al chileno Roberto Bolaño no aparecía en el libro porque no lo había leído y no le gustaba opinar de lo que no conoce. Esperaba leerlo cuando encontrase más tranquilidad. Pero aún no debido encontrarla. Se declara desbordado por la cantidad de libros y escritores que salen cada año en Latinoamérica.
P. ¿De qué tratan su último libro y el que va a comenzar ahora?
R. En la que he terminado, Federico en su balcón, Nietzsche aparece resucitado en un balcón a las cinco de la mañana y yo inicio con él una conversación. Y la que voy a empezar, El Baile del Centenario, termina una trilogía de la Edad Romántica, que cubre desde la celebración del centenario de la independencia en septiembre de 1910, que lo organiza Porfirio Díaz, y la celebración del fin del centenario en 1920, que la organiza Álvaro Obregón con José Vasconcelos, de manera que cubre diez años de la vida de México. Tengo ya muchos capítulos, notas y personajes. Hay una mujer que me interesa mucho, que no quiere decir nada de su pasado y se va descubriendo poco a poco, hasta que llega al mar y se libera.
P. ¿Le atrae algo en particular de este principio de siglo?
R. Me fascinan los cambios que estamos viviendo. ¿Quién iba a decirle a usted que los cambios iban a empezar en el norte de África? Y de ahí se ha extendido a buena parte de Europa y a los Estados Unidos, donde muchos de mis estudiantes me dicen: “Yo soy doctor y no encuentro trabajo”. O… “Mi padre ascendió a la clase media y yo siento que estoy bajando a la clase trabajadora”. En América Latina también hay cambios muy grandes, aunque se ha mantenido cierta estabilidad. Antes los problemas empezaban en América Latina. Ahora parece que van a llegar a América Latina. Y es un mundo que no sabemos nombrar. Si uno le dice a Dante, ¿qué se siente estando en plena Edad Media?, él nos diría: “¿Y qué es la Edad Media?” No podemos nombrar esta época pero sentimos que todo está cambiando. El Renacimiento sabía que era el Renacimiento, la Edad Media no sabía que era la Edad Media.
P. ¿Qué tal se maneja con Internet y las redes sociales?
R. Yo me quedé en el fax; escribo a mano en una página en blanco con pluma, corrijo en la página de enfrente. Es mi esposa la que me informa de las novedades. Antes decía voy a la Enciclopedia Británica a busca y ahora mi esposa me dice, no, le da a una tecla y aquí está.
P. ¿Considera que en las últimas décadas se ha producido una especie de revolución silenciosa por parte de las mujeres?
R. Ha sido clamorosa, no silenciosa. Pero no es un problema que empezó hoy. La suya es una victoria de la humanidad, no solo de las mujeres.
P. ¿Qué opina de la expropiación del 51% de las acciones de Repsol en YPF?
R. En México nacionalizamos el petróleo en 1938. Hay actos que está dentro de las facultades de cada Gobierno y después están las consecuencias de esos actos. Y eso es lo que todavía no sabemos. Vamos a ver qué consecuencias tiene este acto. Los problemas internos de la Argentina, que son muchos, son resueltos a veces con un golpe de prestidigitación que acarrea el apoyo de toda la sociedad. Aquí hasta Menem se ha manifestado a favor de esta medida. Y se olvidan un poco de algunos errores, que ya vendrán otros.
Un chaval de 83 años
F. P.
La entrevista estaba fijada para el mediodía del 2 de mayo. Finalmente, se adelantó media hora porque todas las que atendió esa mañana las despachó con brevedad. Vestía con traje y corbata impecable y dijo que pensaba almorzar después en la embajada de México. La noche anterior había aguantado dos horas de pie firmado ejemplares en la Feria del Libro. Se le iluminaban los ojos cuando hablaba de sus escarceos de adolescente por Buenos Aires y se confesaba fascinado por los cambios tan vertiginosos que están produciendo en el mundo.
-Me admira la lucidez mental que tiene usted, la juventud… – le confesé
-Espérese un poquitooo –inconfundible acento mexicano-, espérese un poquito- dijo riéndose.
-Decía Picasso que cuando uno es joven lo es para toda la vida.
-Yo creo que sí, yo creo que sí.
-No quiero desaprovechar la oportunidad de hablar con una parte de la historia del boom para preguntarle por algún recuerdo de su generación, de los escritores del boom, de sus amigos.
-Lo que era muy bonito es que éramos muy amigos todos. Hay una foto de un año nuevo en Barcelona donde estamos Donoso, García Márquez, Vargas Llosa y yo. Todos abrazados. Ése es un momento muy bonito. Recuerdo ese momento en que había una gran fraternidad entre los escritores, una generación que quería cambiar la literatura latinoamericana. Y se logró, se cambió. Aunque las amistades se acabaron, pero la literatura prosiguió y de gran calidad. Pero fue una decisión que en ese momento salía La ciudad de los perros, salía Cien años de Soledad, salía La muerte de Artemio Cruz, salía Coronación. Entonces había un momento de efervescencia, de novedad, muy grande.
-Esa amistad surgió porque se estableció la química, ¿no? No porque ustedes dijeran “tenemos un objetivo común”.
-No, no… era natural. Tres de ellos vivían en Barcelona y yo los visitaba. Y yo era amigo de García Márquez desde antes de conocerlo, porque lo había publicado en México. Eh… de manera que eran amistades naturales, de generación, de profesión. Y aliadas a la creación de libros que me parecen importantes.
-¿Y a usted cuando se le cita en las entrevistas y como el autor de La muerte de Artemio Cruz o de La región más transparente, ¿a usted qué le agrada más? ¿qué novela prefiere?
- Yo tengo una sola novela que se llama La edad del tiempo y ahí incluyo todas. Hay unas que son muy bellas, hay otras amargas, a otras les falta un ojo… Pero yo las quiero a todas igual. Todas son mis hijos.
Repaso la grabación y completo el título de la entrevista –“No tengo miedos literarios”– con la frase tal como la pronunció:
-No tengo miedos literarios. Tengo miedo a otras cosas. Tengo miedos políticos, pero literarios no.
Al despedirse dijo que había pasado un buen rato y que tenía muy buenos amigos en EL PAÍS.

UN VARGAS LLOSA DELIRANTE ARREMETE CONTRA CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER



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Aunque sea Premio Nobel de Literatura, probablemente lo que más trascienda últimamente de Mario Vargas Llosa es su vocación de delirar. En sus intervenciones públicas, el escritor peruano demuestra un extraordinario talento para poner el mundo al revés y pasar los hechos históricos por un filtro interpretativo ajeno a la realidad latinoamericana y a los intereses de la región a la que, tal vez muy a su pesar, el propio Vargas Llosa ha pertenecido desde su nacimiento
.
La última polémica acaba de suscitarla hace apenas unas horas, cuando señaló esta mañana a Cristina Fernández de Kirchner como «el ejemplo flagrante de la vocación autodestructiva de la Argentina», tras referirse a la situación planteada entre el país rioplatense y España con la confiscación de las acciones que Repsol tenía en YPF.
Durante un desayuno con un grupo de periodistas en la Casa Museo Pérez Galdós, en Las Palmas de Gran Canaria, el escritor  calificó el caso argentino como «realmente trágico», ya que hasta hace apenas medio siglo era una de las primeras naciones del mundo, «el primer país en acabar con el analfabetismo» y ahora se ve preso del peronismo, «un flagelo que se imponen a sí mismos los argentinos».

Como si el neoliberalismo no hubiera existido en Argentina, como si los impactos de las políticas inauguradas por Ménem no hubieran disparado hasta el cielo la desigualdad, como si cinco Presidentes no se hubieran sucedido en el lapso de pocos meses, en medio de una profunda crisis económica y social, Vargas Llosa desató su imaginería para explicar la supuesta decadencia argentina, un país que “a partir de ese momento comienza a subdesarrollarse sin que haya ningún factor externo que conspire contra su desarrollo y prosperidad».
«Ese flagelo se lo imponen los propios argentinos y se llama peronismo. No es el único caso en la historia, desde luego: los alemanes con Hitler cayeron en una cosa parecida y por lo menos han salido de eso. La tragedia de Argentina es que nunca han salido de un peronismo que se convirtió en una especie de mancha y ahora lo es todo: la extrema derecha, la derecha, el centro, la izquierda y la centro izquierda, es la democracia y es el terrorismo, es la demagogia y es la sensatez. Todo eso es el peronismo y las elecciones en Argentina son una especie de broma en la que facciones peronistas se atacan unas a otras en nombre del peronismo», afirmó.

Lo que no aclaran agencias de prensa ni periódicos que refieren el tema es si el desayuno con periodistas donde Vargas Llosa deslizó su pensamiento contuvo, además de un menú tradicional, bebidas alcohólicas. Tal vez habría sido más fácil comprender así las asociaciones de Perón con Hitler, sugeridas por el afamado escritor.

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