martes, 26 de junio de 2012

Mingyur Rinpoche

El lama millonario que abandonó todo para irse a meditar a los Himalayas

El monje budista Yongey Mingyur Rinpoche tenía una millonaria carrera como gurú, celebridad que abandonó para seguir el camino de Buda, meditando sin posesiones en los Himalayas.


 
El lama Yongey Mingyur Rinpoche tenía todo para vivir una vida lujosa dentro del jet-set del budismo tibetano y la espiritualidad cosmopolita como maestro de meditación dentro de la tradición Kagyu. Hijo del venerado Tulku Urgyen, a los 36 años ya había publicado un bestseller, The Joy of Living, poseía un monasterio en la India y era la cabeza de Tergar, una organización internacional con sede en Estados Unidos y varias sucursales alrededor del mudno, al tiempo que desarrolló una carrera como conferencista que lo había llevado a viajar por numerosos países, incluyendo México. Pero todo esto no impidió que Mingyur Rinpoche lo abandonara todo hace unos meses, siguiendo el camino de la iluminación.
Aparentemente insobornable en sus principios, Mingyur Rinpoche renunció a la adulación propia de un célebre gurú y una mañana de junio dejó su monasterio en la India sin tomar ninguna pertenencia, ni siquiera su pasaporte, para dirigirse a los Himalayas y convertirse en un yogui itinerante.
El lama dejó  una carta en la que escribió que desde una temprana edad había “albergado el deseo de mantenerme en retiro y práctica, vagando de lugar a lugar sin locación fija”. Y pidió a sus seguidores que no se preocuparan, asegurándoles que en algunos años se reencontrarían. Hasta la fecha nadie sabe dónde se encuentra y no se ha puesto en contacto con su familia.
Mingyur Rinpoche (el  título Rinpoche significa “El Precioso”) partió en su senda de Bodhgaya, el lugar en el que el Buda histórico obtuvo la iluminación.
“Hay un interesante paralelo con el Buda”, dice Donald Lopez, profesor de budismo y estudios tibetanos en la Universidad de Michigan, “desde la caída de la monarquía holandesa en 842, los lamas encarnados han servido como una aristocracia en el Tíbet, así que un tulku de alto rango no es distinto a un príncipe. Mingyur Rinpoche ha renunciado a su vida en la realeza, justo como lo hizo el príncipe Siddartha. Este paso radical que ha tomado es esencialmente un regreso al estilo de vida que el Buda preescribió para todos lo monjes”.
La vida de un monje mendicante era común para los seguidores del Buda y de Milarepa hace siglos, pero en nuestra época es casi insólita entre los lama. La desaparición de Mingyur Rinpoche fue recibida con asombro por la budistas tibetanos, acostumbrados a que muchos tulkus vayan en búsqueda de la fama a Estados Unidos y se entregen a una vida extravagante. Lamas como Trungpa Rinpoche no hicieron secreta su afición al vodka y a los placeres de la carne y recientemente Sogyal Rinpoche cobró notoriedad como un famoso casanova.
Mingyur Rinpoche, según sus seguidores, había mantenido impecablemente sus votos, incluyendo el celibato. Su abandono del lujo que le disponía su clase social y sus conocimientos es visto como una esperanzadora señal de su santidad.

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