domingo, 27 de mayo de 2012

Postojna Concert Hall, una sala de concierto al interior de una monumental caverna

Teniendo a la naturaleza como impecable arquitecto, la sala de conciertos de la Cueva Postojna, en Eslovenia, garantiza una memorable experiencia sonora.
Cueva Postojna, en Eslovenia, sala de conciertos
Pocas experiencias sonoras más excitantes, si de locaciones hablamos, que acudir a una función en la sala de conciertos que se ubica dentro de la Cueva Postojna, en Eslovenia. Este monumental sistema de cavernas, que ostenta una extensión de más de veinte kilómetros de largo es, comprensiblemente, una de las principales atracciones turísticas en este país.
Con una capacidad para recibir a más de diez mil personas, la sala se utiliza para llevar a cabo memorables sesiones de música clásica, ópera y teatro, y desde 2004 es sede del Festival de Blues de Postjona. Este espacio —que, sobra decir, goza de una espectacular acústica— ha ofrecido funciones musicales desde el siglo XVIII. Curiosamente, mientras emperadores como Luis XV de Francia se esforzaban por construir opulentas salas de concierto para realizar fastuosas funciones, Postjona, que durante aquella época era controlada por la Monarquía de Habsburgo, contaba con un insuperable escenario, construido con la perfección arquitectónica que solo la naturaleza puede alcanzar. Lo anterior, por cierto, recuerda a la historia “Los dos reyes y los dos laberintos”, incluida dentro del Aleph de Borges.
Y al admirar el espacio sería difícil no reconocer la sala de Conciertos de la Cueva Postojn como un lugar francamente privilegiado, ya que ahí converge una miríada de linajes que van desde lo artístico hasta lo geológico, pasando por lo histórico, lo arquitectónico y, por qué no, lo predestinado —tomando en cuenta que la memoria de lo natural abarca, también, el futro.

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