martes, 8 de mayo de 2012

Escribir bien es un valor


Esta campaña de publicidad de Scrabble me ha encantado y ha sido la inspiración para el post de hoy, sobre el valor de escribir bien.

Cuando acabé la universidad, hace ya bastantes años, me sentía muy insegura, con la certeza de que no había aprendido nada y de que lo único que sabía hacer era escribir. Cinco años en la facultad y aprendí a jugar muy bien al mus en la cafetería, pero no sabía editar vídeos, ni presentar un telediario, ni conocía ni un botón de un estudio de radio... Viendo ese currículum tan poco técnico, a mis veintipocos aposté por la opción que más me gustaba y la que pensaba que se me daba mejor: escribir. (Y tampoco estaba muy segura de que se me diera bien)

Después de colaborar en diferentes webs y revistas llegó mi primer trabajo de verdad, como redactora en un periódico de Castilla-La Mancha. El director, Julio Merino, me hizo una prueba para entrar a trabajar y me mandó a los cursos de verano de Aranjuez a hacer una crónica. Después me citó en un bar para que le mostrara lo que había escrito. Un tipo que te convoca en un bar para una entrevista de trabajo y escribe un libro titulado "Así son las tetas y los culos de las mujeres del mundo", debe ser -piensas para ti mismo- un tanto friki. Efectivamente el señor Merino era (y seguirá siendo, que no se ha muerto, lo descubrí el verano pasado en un periódico de Córdoba) un personaje muy curioso. Más allá de sus peculiaridades, Julio Merino tiene un dilatado currículum y aquel día me hizo un regalo que no olvidaré. Después de leerse mi texto, dando sorbos a su copazo de whisky, me miró, -como un abuelillo cuando mira a su nieta-, y llamó al jefe para decirle que me daban el puesto. "Esta chica sabe escribir" dijo. Recuerdo cada letra de aquella frase y la guardo en mi memoria como una alhaja.

Cuando uno decide dedicarse a una profesión tan vocacional como la escritura tiene a su alrededor personas que son tus "boyas", esas que te sujetan cuando están a punto de hundirte. Este blog lo leen muchas de esas personas, que siempre están ahí para dar ánimos. Un flotador también fue entonces Julio Merino y su frase. Como he dicho en el primer párrafo, (y ya me centro en el tema del post que me me pierdo en las batallitas...) cuando salí de la universidad sentía que para lo único que lo que servía era para escribir y aquello no me daba ninguna seguridad, no me parecía que eso tuviera ningún valor. Yo creo que es porque vivimos en una sociedad en la que se piensa que todo el mundo puede escribir. Y no es así.

Actualmente, con internet y las redes sociales esta idea es todavía más fuerte y la verdad es que es una realidad: TODO el mundo puede escribir. La diferencia está en que no todo el mundo puede escribir BIEN. Esta afirmación puede parecer un poco "talibán" por mi parte, pero no es mi intención. Me encanta internet y las redes sociales, creo en el periodismo ciudadano y estoy totalmente de acuerdo con que todo el mundo exprese su opinión. Hoy solo quería con estas líneas atribuir el mérito de las personas que escriben y tienen la escritura como profesión. Y que conste que este artículo no es un texto reivindicativo personal, es que a veces me parece que se reprocha demasiado y en ocasiones sin criterio a periodistas, escritores, guionistas y demás gente del mundillo de las letras cuando lo único que quieren es hacer bien su trabajo (por lo menos la mayoría). A nadie se le ocurriría ir al quirófano de un cirujano a enjuiciar su trabajo, pero podemos criticar a un periodista o a un escritor. Y no entro a valorar el contenido, sino la forma. Tenemos el derecho, pero... ¿y la capacidad?  Antes de lanzarnos a vituperar al prójimo deberíamos darle un repasito a la Gramática y la Ortografía españolas.

Y tú, ¿KE opinas?

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