martes, 8 de mayo de 2012

Diez secretos para desatar la creatividad


       

Excelsas teorías se han fraguado para explicar los fenómenos creativos. Los antropólogos dicen que la creatividad es una adquisición cultural, aunque otros, más confiados en la capacidad humana, afirman que el hombre posee ciertas estructuras intelectuales innatas. Nos estamos acordando de Platón y del buen Chomsky.

Otros científicos, dedicados a las ciencias de las neuronas, afirman que el cerebro es un sistema reaccionario, el cual se combina con las manos y con la raigambre nerviosa para trabajar (sin manos seríamos como elefantes, entes con mucho cerebro pero con poca capacidad para la acción, según la bella explicación de Gramsci).
Miles de teorías y miles de experimentos refuerzan la ciega creencia en la creatividad. Lo que vamos a intentar en este artículo, será plantear diez axiomas utilísimos para desatar nuestro pensamiento.
Pero, ¿por qué se amarra nuestro pensamiento? Se amarra o se atasca porque el conocimiento avanza por la vía del error, según el maestro Popper. Y estos errores nos influyen y nos convierten en personas extremadamente cuidadosas o medrosas (“sueña el que a medrar empieza”, dijo Calderón).
Estuvimos escrutando nuestra experiencia laboral y algunos interesantes tomos, tomos de Michel Foucault y Guilles Deleuze. De estos libros (“Las Palabras y las Cosas” y “Rizoma”) extrajimos los siguientes cuestionamientos o dimensiones del pensamiento.
Requerimos que el lector imagine que venderá manzanas.
1- Conveniencia. ¿Por qué me conviene comer una manzana y no una pera? Al hacer esta pregunta empezamos a comparar, y toda comparación tiene seis etapas, a saber:
-¿Seis manzanas equivalen energéticamente a seis peras?
-¿Es el color de la manzana más atractivo que el color de la pera?
-¿Es más fácil consumir manzanas que peras?
-¿Cómo conocí los atributos de la manzana?
-¿En qué lugares luciría mejor mi persona comiendo una manzana?
-¿Cuánto tiempo necesito para hacer un buen jugo de manzana?
¿Te gusta? Pues sigue leyendo.
2- Empatía. La empatía tiene lugar cuando dos personas o cuando dos objetos comparten las mismas funciones (Riesman). Al pensar en la empatía, nos preguntamos:
-¿Quién se parece más al ser humano, la manzana o la pera?
-¿El sabor de la manzana es más universal que el sabor de la pera?
-¿La textura de la manzana es más agradable para la mano que la textura de la pera?
-¿El olor de la manzana podría servirnos para hacer un perfume?
-¿Quién es más sexy, la manzana o la pera?
3- Emulación. La emulación, similar a la imitación pero diferente de ésta porque es más descarada, pretende fingir, actuar, engatusar. Para que esta dimensión dé frutos, preguntemos:
-¿Podría la manzana emular la conducta de una píldora?
-¿Podría la manzana derribar a la cerveza en los bares?
-¿La manzana, además del pecado, podría representar alguna empresa de ordenadores? (Ah, perdón, eso ya existe).
-¿Es la manzana más bonachona que nuestro médico general?
4- Analogía. Las analogías son metáforas débiles, y sirven para explicar cosas inexplicables o que quedan fuera de los alcances del lenguaje común. Aquí algunos ejemplos:
-¿Puedo explicarle a un niño que las vitaminas de la manzana son como pequeños dinosaurios que aniquilan lagartijas de enfermedad?
-¿La manzana podría convertirse en el instrumento de los odontólogos, instrumento para medir y cualificar los dientes?
-¿Una manzana es como un bote de vitaminas portátil para el viajero? Sigamos.
5- Singularidad. No existen productos originales y diferentes en su totalidad. Lo que sí es posible es colocar productos específicos en ambientes extraños. Imaginemos las siguientes escenas:
-¿Qué hace una manzana adentro de la sopa?
-¿Por qué hay manzanas en el desierto?
-¿Por qué mi sobrino le dice a la manzana “malsana”?
6- Heterogeneidad. Según los psicólogos el ser humano busca en el medio ambiente fenómenos claros, distintos y evidentes, es decir, disímiles, contrastantes, exóticos. El exotismo, como el humor, consiste en la colocación de una minucia en un ambiente radicalmente formal. Veamos:
-¿Por qué siempre hay una manzana entre las verduras?
-¿Es el jugo de manzana lo que realmente le gusta a los consumidores de alcohol?
-¿Es lo mismo el “puré de manzana” que la “manzana que depuré”, es decir, que esterilicé?
7-Continuidad. La continuidad consiste en crearle una historia a los objetos, dándoles, así, misterio y un resabio de mitología. Pensemos en algunos ejemplos:
-¿Puedo comerme la manzana que heredó la abuela?
-¿Esta manzana es del mismo origen que la manzana que se tragó Adán?
-¿Esta manzana viajó desde Londres hasta mi mesa para ser descuartizada por un infame infante?
-¿La manzana tiene hijos exóticos, o mejor dicho, manzanas que se creen duraznos, peras o uvas, en el caso de los más chaparros?
8- Ruptura de significados. Al romper los significados cambiamos el orden del mundo, tanto físico como mental. Mover las señales, cambiar los colores o transmutar las instrucciones, hace que el pensamiento se confunda y que se funda con otras posibles explicaciones. Meditemos:
-¿Las manzanas verdes, las amarillas y las rojas sirven para controlar el tráfico en los supermercados?
-¿Si le das una mordida a una manzana, eres corrupto?
-¿El pastel de manzana es sólo de manzana, de la señora Manzana y de nadie más?
9- Calcomanía. Calcar, remedar o replicar es confundirse o fundirse con el medio ambiente a la manera del camaleón. Este axioma sirve para que los productos se conviertan en parte de nuestra vida, y no en el objetivo de nuestra vida. Meditemos:
-¿Las manzanas que compramos son tan rojas que se confunden con los tomates?
-¿El jugo de manzana es tan energético como para sustituir a todos los alimentos?
-¿A qué sabe un bistec de manzana?
10- Cartografía. Los productos son como montañas, montes, edificios, pues unos están más arriba que los demás, y algunos exigen más esfuerzo para ser comprados que los otros. Pensando así, se nos ocurre lo siguiente:
-¿La manzana, al vivir en los árboles, ha alimentado su alma con el paisaje?
-¿Se cansa el árbol de cargar sus manzanas? (ésta me la robé de Paul Valéry).
-¿Las manzanas se tiran del árbol porque no les gusta el sistema comunista que las engendró?
Esperamos que estas preguntas locas exciten la imaginación de toda nuestra comunidad. Buen fin de semana, Comunidad Roastbrief.

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