miércoles, 30 de mayo de 2012

William Gladstone y Benjamin Disraeli fueron dos acérrimos rivales políticos a finales del siglo XIX.



Carisma, encanto y liderazgo. Benjamin Disraeli
Carisma, encanto y liderazgo. Benjamin Disraeli
 Sus épicas batallas por el control del Imperio Británico destacaron por la intensa animosidad que rodeó su relación tanto en la arena pública como en sus vidas personales. Ambiciosos, poderosos y astutos políticamente, ambos hombres fueron intensos competidores y maestros políticos. Aunque ambos obtuvieron grandes éxitos, la cualidad esencial que les separaba como líderes era su forma de aproximarse a la gente.

Esta diferencia queda patente tras el relato de una joven mujer que cenó con ambos en noches consecutivas. Cuando fue preguntada al respecto de la impresión que obtuvo de ambos dijo: “Cuando dejé el comedor tras haber estado con el señor Gladstone, pensé que era el hombre más inteligente y astuto de Inglaterra. Ahora bien, tras haber cenado con el señor Disraeli, pensé que era la mujer más inteligente de Inglaterra”.

Lo que distinguía a Disraeli de Gladstone era el carisma. Disraeli poseía un encanto personal del cual carecía su rival. Su atractivo personal atraía amigos y creaba impresiones favorables entre sus conocidos. A lo largo de toda su carrera, el carisma de Disraeli le proporcionó una ventaja sobre Gladstone.

De entre todos aquellos atributos esenciales del liderazgo, quizás sea el carisma aquello que menos entendamos. A primera vista, el carisma parece ser una energía invisible o un magnetismo atrayente. No se puede negar su presencia, pero es difícil apuntar su origen. Hay algunos que piensan que el carisma es una cualidad con la que se nace. Está integrada en ciertas personalidades y completamente ausente en otras.
 
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El Arte de la Estrategia tusbuenoslibros

Slavoj Žižek: El filósofo de la anarquía


Se nutre por igual de Rousseau, Kafka o David Lynch. El venerado pensador de la era pospop visita el Festival de las Letras de Bilbao con sus provocativas reflexiones.
Una vez pregunté a un amigo filósofo cuál era la importancia de Slavoj Žižek en el pensamiento contemporáneo. Su respuesta fue esta: "¿Recuerdas aquel episodio de Los Simpson en el que Bart se presenta a delegado de clase? Su contrincante, el típico alumno aplicado, siente que va a perder y recurre a la campaña negativa usando el eslogan 'Con Bart llegará la anarquía'. Simpson contraataca haciendo suya la frase '¡Con Bart llegará la anarquía!'. Algo parecido pasa con Žižek". El profesor esloveno tiene un discurso adictivo donde se mezclan política, psicoanálisis, lucha de clases, taquillazos de Hollywood y algún chiste grueso. Una estrategia efectiva para devolver la filosofía al público masivo que podremos comprobar el jueves 7 de abril en su visita al Festival Internacional de las Letras que organiza AlhóndigaBilbao.
"No soy un ingenuo, ni un utópico; sé que no habrá una gran revolución"
EP3. En su libro El acoso de las fantasías (1997) explica que los medios audiovisuales pueden emborronar nuestra percepción de la realidad. ¿Qué opina de la aparición de la redes sociales?
Slavoj Žižek. Muchos se quejan de que Twitter o Facebook son comunidades artificiales, sucedáneos de la interacción humana cara a cara. Yo celebro estas comunidades artificiales; te permiten escapar de tu lugar asignado en la sociedad. Imagina vivir en un país como Arabia Saudí. Yo me sentiría liberado usando Twitter.
EP3. Muchos medios atribuyen a estas redes un papel importante en movimientos de protesta actuales. ¿Está de acuerdo?
S. Z. Me interesan más otras cosas. Por ejemplo, los conceptos de posible e imposible. Hoy cualquiera con dinero puede viajar al espacio, cada mes anuncian descubrimientos contra algún tipo de cáncer, incluso se habla de avances para alcanzar la inmortalidad. Al mismo tiempo, en cada telediario, salen políticos y economistas explicando que no hay dinero para mantener la Seguridad Social. Vivimos una época que promueve los sueños tecnológicos más delirantes, pero no quiere mantener los servicios públicos más necesarios.
EP3. ¿Qué postura toma frente a esto?
S. Z. No estoy en contra del capitalismo en abstracto. Es el sistema más productivo en la historia. Me considero comunista, aunque el comunismo no sea ya el nombre de la solución, sino el del problema. Hablo de la lucha encarnizada por los bienes comunes. Las corporaciones intentan privatizar los recursos naturales, la biogenética o los conocimientos. El capitalismo actual se mueve hacia una lógica de apartheid, donde unos pocos tienen derecho a todo y la mayoría son excluidos.
EP3. Su último libro, Living in the end times (2010), explora nuestra negativa a aceptar que el mundo está al borde del colapso. ¿Qué nos impide tomar verdadera conciencia?
S. Z. Nos gustan las respuestas sencillas. En vez de pensar sobre la estructura del sistema, nos refugiamos en cuestiones morales. El anticapitalismo es muy popular entre las grandes estrellas de Hollywood. Todos están en contra de alguna compañía que explota niños o que contamina el medio ambiente. Hacen estas cosas para calmar su conciencia individual. Me opongo por completo a lo que suele llamarse estilo de vida ecologista. Hablo de la gente que recicla, tiene paneles solares y compra comida orgánica. Leí hace poco un informe que demuestra que si todos siguiéramos esas pautas de consumo provocaríamos una catástrofe, ya que los artículos ecológicos son mucho más caros de producir.
EP3. ¿Cuál es la alternativa?
S. Z. La solución que ofrecían era que la mayor parte posible de la humanidad viviera apiñada en grandes ciudades. Así, todos los servicios serían más baratos. El sueño de todos de la casita en el campo o en las afueras puede acabar en cataclismo.
 

EP3. ¿Hay que replantearse todo?
S. Z. Hay que ser más hedonistas. El problema es que no nos centramos en lo que realmente nos satisface. Estamos atrapados en una competición malsana, una red absurda de comparaciones con los demás. No prestamos suficiente atención a lo que nos hace sentir bien porque estamos obsesionados midiendo si tenemos más o menos placer que el resto. En estos casos extremos, me gusta recurrir a los clásicos. Por ejemplo, Rousseau. Él veía el egoísmo como algo saludable. El único límite que ponía es que no es legítimo preferir el bien propio si causa un mal a otros. Los capitalistas actuales son fanáticos religiosos que defienden sus beneficios aunque traigan la ruina para millones de personas.
EP3. ¿Qué movimientos sociales sigue?
S. Z. No está todo tan mal como pintan mis libros. Me han sorprendido las revueltas en el norte de África. Europa nunca ha creído que los árabes fueran capaces de hacer una revolución democrática a gran escala, independiente de valores religiosos. Ahora mismo estoy en Londres y tenemos una huelga masiva en la educación superior. El Plan Bolonia es una catástrofe. La derecha quiere suprimir las humanidades. En vez de pensadores, quieren convertirnos en expertos que cumplan los encargos que las élites plantean. Me parece importante defender que los grandes problemas nos conciernen a todos. La derecha debería estar en contra del Plan Bolonia. Convertir la Universidad en una empresa es mucho más peligroso para Europa que el fundamentalismo islámico.
EP3. Ha dicho que si pudiera viajar en el tiempo escogería el siglo XIX para poder ser alumno de Hegel.
S. Z. Él demostró que cuando persigues una cosa se puede convertir en la contraria. En Occidente queremos libertad y dignidad, pero estamos dispuestos a abolirlas en nombre de esa misma búsqueda. Otro ejemplo: tenemos más poder que nunca sobre la naturaleza, pero nunca hemos estado más expuestos a catástrofes ecológicas.
EP3. ¿Cuál es el objetivo de sus libros?
S. Z. Me encanta una anécdota, seguramente apócrifa, de la Primera Guerra Mundial. Un puesto militar alemán escribe un telegrama a sus aliados austriacos: "Aquí la situación es seria, pero no catastrófica". La respuesta dice : "Aquí la situación es catastrófica, pero no seria". Esta última frase define nuestra época. Nos cuesta tomar en serio la debacle a la que nos enfrentamos. No soy un ingenuo, ni un utópico; sé que no habrá una gran revolución. A pesar de todo, se pueden hacer cosas útiles, como señalar los límites del sistema. Muchos sabemos que unas cuantas reformas no van a sacarnos del atolladero.
EP3. Es conocida su habilidad para explicar el concepto más denso con una metáfora de la cultura popular. ¿Qué contenidos pop le interesan más ahora?
S. Z. Me gustan las nuevas teleseries. Los Soprano o Mujeres desesperadas me parecen demasiado pretenciosas. The Wire, en cambio, fue un diálogo con los espectadores sobre problemas urbanos. En realidad mi favorita es Héroes. Trata de un grupo de marginados, cada uno con un poder distinto, que se unen para fabricar una sociedad alternativa. Hay que encontrar nuevas formas de conciencia.
Žižek ofrecerá una conferencia el 7 de abril, a las 18.30, en el festival Gutun Zuria. www.alhondigabilbao.com

La cruel fabulación de los “cuentos infantiles” alemanes

Niños que ven amputado el dedo que chupan o que mueren si no comen su sopa, que se queman hasta la carbonización si juegan con cerillos o pierden los ojos de tanto llora, son algunas de las historias para antes de dormir que un médico alemán compiló para su hijo de 3 años.
Durante cierta época los así llamados “cuentos infantiles” sirvieron como vehículos de la educación y la disciplina, del conocimiento transmitido con supuesta sutileza sobre asuntos que nos siempre es fácil tratar entre niños y adultos (por ejemplo “Caperucita Roja”, que varios investigadores han ligado con las enseñanzas sobre la menstruación).
El siglo XIX, rico en expresiones que oscilan entre la perversidad y las buenas maneras, tiene también ejemplos de cuentos infantiles que a la luz de nuestros valores contemporáneos creeríamos excesivos para la percepción de un niño. Descontando el hecho de que quizá en nuestra época seamos más timoratos, parece difícil creer que miembros sangrantes y personas ardiendo hasta quedar reducida a cenizas sean, por decirlo de algún modo, apropiadas para la imaginación infantil.
Las imágenes que presentamos forman parte del Struwwelpeter, una colección de cuentos para dormir reunida por Heinrich Hoffman en 1845, un médico de Frankfurt que escribió las historias luego de que una Navidad no encontró nada que regalarle a su hijo de tres años. El tomo tuvo además cierto éxito hasta bien entrado el siglo XX, cuando algunos padres todavía consideraban las perturbadoras escenas realmente formativas para los niños.
Aquí una breve muestra del contenido de Struwwelpeter. Que nuestros lectores juzguen qué tipo de sueños tendría un niño con estas historias.

 
“Pedro Cabeza-Erizada”: una fábula sobre lo que la falta de higiene corporal podría desencadenar

“La terrible historia de Harriet y los cerillos”. El título y la imagen son suficientemente elocuentes entre sí sobre el destino de la niña

“La historia del hombre que fue a tirar”

“La historia de un pequeño chupa-pulgares”: porque quizá en el siglo XIX esto es lo más probable que le pasara a los niños que se chuparan el dedo

“La historia de Augusto, que nunca quería sopa”: si no comes, mueres; así de sencillo

“La niña que lloró hasta perder sus ojos”

“La pequeña glotona”, que tuvo su merecido al intentar comer miel directamente de la colmena
[io9]

martes, 29 de mayo de 2012

¿Quiénes eran los Cátaros?

LA EXTRAÑA TUMBA DE UN ASESINO DE CÁTAROS: LA MARCA DE LA DIOSA

Publicado por Gustavo Fernández 

Fue el brazo ejecutor de un rey y un papa asustados del crecimiento de un cristianismo demasiado fiel a las enseñanzas origtinales de Jesús. Simón de Montfort arrasó pueblos, exterminò decenas de miles de albigenses o simples simpatizantes de los mismos.
 ¿Quiénes eran los Cátaros?
 Cuando uno (yo, ustedes) crece en un determinado ámbito cultural, puede tener la errónea percepción que ciertas situaciones son verdades históricas. Por ejemplo, que “ésta”  forma contemporánea de entender las enseñanzas de Jesucristo ha sido, con algunas variantes protestantes, la única que ha existido. A fuerza  de desandar miles de kilómetros y bucear en bibliotecas, uno aprende otras cosas.
Aprende por ejemplo que en los siglos posteriores muchos grupos tratan de preservar el “cristianismo primitivo”, entre ellos los “arrianos” (por seguir a un monje llamado Arrio) y los “albigenses” (pues comienzan a expandirse desde la ciudad francesa de Albi). Los “arrianos” pasan a llamarse luego “cátaros” (del griego “khatarós”: “perfecto) en tiempos que la Iglesia se dividía en dos, la “Católica” (“Universal”, o Apostólica Romana) y la “Kafólica” (“Verdadera”, con sede en Constantinopla, que devino en la Ortodoxa).
 Los Cátaros eran vegetarianos y pacifistas, creían en la Reencarnaciòn, permitían libremente el sexo y sostenían que Jesús era un “Avatar” (término que existe desde mucho antes que la película de James Cameron, pues en Esoterismo define a una persona que actúa de “canal” o “medium” de otra entidad superior) absolutamente humano, con familia y descendencia. Todo esto fue la excusa que necesitaba la Iglesia para buscar su exterminio; las razones reales eran la popularidad creciente que ganaban entre los pueblos, a su vez ahogados por la represiòn y los tributos económicos que los reyes imponían a instancias de Roma. Los cátaros, a su vez, se estaban transformando en la justificación religiosa de toda una regiòn de Francia, el Languedoc (llamada así porque allí se hablaba la “langue d’Oc”, la “lengua del país de Oc”, el occitano) y otra de lo que alguna vez sería España y correspondía a Catalunya. Los aires independentistas comenzaban a correr por la regiòn poniendo en peligro más de la mitad del territorio del Rey de Francia. Fue el momento de convocar la primera cruzada, la Cruzada Albigense, al mando de un experto genocida: Simón de Montfort.
la tumba de Montfort
la tumba de Montfort
 Responsable de la muerte de más de 20.000 personas, entre hombres, mujeres y niños en Bèziers, por proteger la ciudad a los cátaros perseguidos. Engañó al obispo de Carcasonne prometiéndole respeto a su vida, sus bienes y su familia si entregaba la ciudad, y luego acabó con todo ello y se proclamó a sí mismo obispo de la ciudad, donde finalmente murió. Pero este hombre tan devoto de la Iglesia Católica, tras su deceso, fue sepultado en bizarras circunstancias. Su tumba está empotrada verticalmente en un muro de la iglesia de Carcasonne, tal y como muestra la imagen, en algo que suena como un eco incómodo de lapidaciòn. Pero no fue un castigo, sino sus precisas instrucciones testamentaria. Pero lo extraño no se agota allí…
 En honor a la prolijidad documental, aquí comienzan dos versiones. Citaré ambas. La primera tiene como fuente al amigo –ya referido- José Luis Giménez, escritor, quien fue el artífice de esa visita a la mágica ciudad. Y dice que  tras el velatorio de sus restos, su cuerpo fue hervido en un caldero hasta quedar reducido a huesos limpios y éstos enpaquetados en el cuero de una oveja y esta bolsa colocada en el muro… en lo que a todas luces remite al rito celta ancestral de exequias de reyes.
En efecto, los antiguos celtas –que precisamente desde tiempos inmemoriales ocuparan la regiòn- habían practicado la extraña costumbre de, muerto sus reyes, hervirlos en un gigantesco caldero (en una época, junto a una yegua blanca), distribuida la carne así desprendida entre la tribu para su comida y sepultados bajo un dolmen de piedra sus huesos previamente envueltos en un cuero de oveja, Algunos exégetas e preguntan si el rito de antropofagia post mortem, el acto de comer los restos mortales de su rey, no resuena todavía en sacramentos religiosos donde se “bebe la sangre” y se “come la carne” consustanciada de sus avatares…
Carcasonne
Carcasonne
Carcasonne
Carcasonne
Carcasonne
Basílica de Carcasonne
Basílica de Carcasonne
Recorriendo con José Luis Giménez sus callejuelas
Recorriendo con José Luis Giménez sus callejuelas
 La otra versiòn es producto del afán documentalista del también muy amigo (y protagonista de otro de los artículos por venir en esta saga), Josep Bello, quien cuenta (y cito):
El poeta Victor Balaguer rescató un fragmento del canto “LA MORT DEL LLOP” compuesto por el pueblo tolosino en 1218 para celebrar la muerte de Simón de Montfort:
Montfort es mort!
Es mort!
Es mort!
Visca Tolosa
ciutat gloriosa
e poderosa!
Tornats son lo paratge e l’honor.
Montfort es mort!
Es mort!
Es mort!
Provenza bella,
del mon estrella
llum e centella,
ets spill de virtuts e d’amor.
Montfort es mort!
Es mort!
Es mort!
Que a “ojo” se podría traducir: LA MUERTE DEL LOBO – !Montfort ha muerto! ¡Ha muerto! ¡Ha muerto! – ¡Viva Toulouse – ciudad gloriosa -y poderosa! – Han vuelto la alcurnia y el honor. – !Montfort ha muerto! ¡Ha muerto! ¡Ha muerto! – Provenza hermosa, – del mundo estrella – luz y centella, – eres espejo de virtudes y de amor. – !Montfort ha muerto! ¡Ha muerto! ¡Ha muerto!
¿A qué se debe esta alegría por la muerte del jefe militar de la cruzada? Occitania era posiblemente la tierra más civilizada y tolerante de la época.
Al sur estaba la corona de Aragón, que aunque compartían la lengua (entonces, después de la cruzada el occitano se dividió en muchas lenguas y dialectos) y estaban muy emparentados, estaban más dedicados a la espada que a la pluma. Los intelectuales catalanes, casi siempre terminaban en Occitania. Y buena parte de los europeos; Ricardo Corazón de León, por ejemplo, fué trovador occitano, vivió siempre que pudo y finalmente murió en Occitania (los libros de historia dicen que vivió y murió en Francia, lo que habría hecho montar en cólera al bueno de Ricardo).
En el norte era peor. Los franceses no compartían las costumbres corteses ni la lengua. Estaban habituados a unos dirigentes ferozmente autoritarios e intransigentes. Y con la cruzada, que les permitía cometer todo tipo de atrocidades con el beneplácito de Dios…
Imaginaos como se sintieron los civilizados occitanos, que eran víctimas de una cruzada precisamente por haberse negado a entregar a sus vecinos “herejes”, cuando vieron que Simón de Montfort apresó a cien ciudadanos de Bram, un pueblecito que había conquistado casi sin lucha, les cortó la nariz, las orejas, el labio superior y les sacó los ojos, excepto al último, al que le dejó un ojo, para que guiara a los demás en un viaje de exhibición por la comarca. Y todo esto sin motivo, simplemente para causar terror psicológico.
Personalmente no he estado en Carcasonne, y no sabía nada de la supuesta tumba de Simón de Montfort. Buscándolo por Internet he encontrado esta web en francés que parece bastante seria: http://bbcp.pagesperso-orange.fr/francais/cite/basilique/basilique.html
Explica que la basílica de Saint-Nazaire, románica en tiempos de la cruzada, fué parcialmente destruída y reconstruída en estilo gótico, combinando armoniosamente románico con gótico, cosa bastante difícil de lograr. En el apartado “La Pierre du Siège”, cuenta que Simón de Montfort fué muerto en el sitio de Tolosa el 25 de junio de 1218, su cadaver llevado a Carcassonne y sepultado en la iglesia de Saint-Nazaire. Sus restos fueron exhumados tres años más tarde y llevados a un monasterio cerca de Montfort-l’Amaury (Seine et Oise). Es posible que la piedra llamada “piedra del sitio”, descubierta en 1835 por Mérimée en la basílica, sea uno de los pedazos de la tumba del jefe de la cruzada albigense. También dice que el cenotafio que está al lado de la “piedra del sitio”, supuestamente de Simón de Montfort, es falso.
La “piedra del sitio”, evidentemente esculpida por los vencedores, muestra el arma manejada por mujeres que acabó con Simón de Montfort, su alma guiada al cielo por un ángel, y su cuerpo en una camilla. http://medieval.mrugala.net/Architecture/France,_Aude,_Carcassonne,_Basilique_Saint_Nazaire/
(fin de la cita)
Según la versiòn de la web francesa, entonces, los restos de Montfort no estarían hoy en la tumba. Aún en el caso que así fuera (de lo que no estoy convencido), lo que quiero traer aquì a colación es el extraño ritual asociado a sus exequias. Extraño, muy extraño, para quien fuera la persona de confianza del Vaticano en la Cruzada cátara y quien fuera obispo de esa iglesia….
Simbolismo de la “yegua blanca”
          Robert Graves ya había señalado –y es recurrente en los estudiosos de esa mitología- que la Gran Diosa o Diosa Madre era, entre los celtas, llamada “la Yegua Blanca”. De allí que el ritual mortuorio de hervir el cadáver del rey con el de este animal en un gran caldero, sepultar las osamentas y comer la carne hervida de ambos tenía un doble, poderoso simbolismo: por un lado, como ya señalé, la consustanciaciòn antropofágica (se adquiere cualidades del rey, que por lo menos en esos tiempos, llevaba, por heredad o logro personal, la “marca” de los dioses en su cuerpo), y por otro la incorporación del símbolo, que es la expresión terrenal, de lo divino. A la vez, al “mezclarse” la carne del rey con la de la yegua se llegaba al momento alquímico de equilibrio entre los opuestos y complementarios, ya que la naturaleza hermafrodita del alimento así preparado “sembraba” su naturaleza en los comensales.
 No hay referencias que en las exequias de Simon de Montfort se haya mezclado su cuerpo con el de un animal, pero sospecho que sin duda ese ritual no se llevo a cabo a la vista de todos y así como de su naturaleza quedó sólo el recuero oral de terceras personas, es posible que se hayan perdido u omitido algunos “detalles” quizás demasiado chocantes para el espíritu de la época.
La pregunta obvia es: ¿qué era Simon de Montfort, después de todo?. Yo tengo mi propia hipótesis: un celta “converso”, mercenario al servicio de unas autoridades mundanas que despreciaba (por representar la estirpe que les había arrasado en el pasado) y unas espirituales que aborrecía. ¿Qué mejor a sus intereses, qué más maquiavélico que cometer horrores genocidas en su nombre, es decir, en nombre de una religión que despreciaba, para estigmatizarla de cara al porvenir –y quizás, con el propósito también que tanto espanto pusiera a las generaciones venideras en contra de esa creencia?. Así, este “terrorista” infiltrado obtenía un doble propósito: por un lado, su enriquecimiento personal, por otro dejar a la historia el recuerdo trágico de una Iglesia asesina…

Como amar a los adultos mayores

LA CAUSA DEL CANCER





http://youtu.be/Q1SXzNZvrVw






¿Sabías que la falta de energía, 
la pérdida del ánimo o del gozo de vivir, forman parte de evidencias que hablan de que tu pH está desequilibrado?

Muchas veces mantienes un dolor de cabeza,
 tu cara está muy pálida y tus ojos lacrimosos; 
en otras ocasiones tus dientes están sumamente sensibles y tus encías inflamadas; 
tu estómago constantemente está llamándote la atención, ya sea por la acidez o por dolor, quizá tengas desarreglos intestinales liberadores de ácidos, con tenencia diarreica o tu orina es ácida; 

o te ha ocurrido que tus uñas se tornan delgadas o tus cabellos pierden su brillo, te han dolido o crepitado tus articulaciones ó padeces de neuralgia, insomnio ó neuritis.

La intención no es alarmarte, 
si no que a través de este artículo te informes y puedas modificar tu actuar diario disciplinándote en el sueño, en el ejercicio, en el trabajo, en la alimentación, en tus relaciones personales.

¿Qué es el equilibrio ácido-básico?
El equilibrio ácido básico no es el único equilibrio orgánico necesario para nuestra salud. 
Por el contrario, existen varios equilibrios; por ejemplo el equilibrio entre la actividad y el reposo, 
entre el estado de vigilia y el estado del sueño, 
el inspirar y el espirar,
 la sangre venosa y la sangre arterial, 
el de ingerir alimentos y defecar.

Y así, como nos es dañino alterar cualquiera de estos equilibrios
 (por ejemplo, permanecer despierto más de 21 horas diarias y sólo dormir 3 horas, es decir, no descansar lo necesario para compensar nuestra actividad diaria), 

la presencia excesiva de sustancias ácidas o básicas, es realmente peligrosa para nuestra salud.

La mayor parte de la población padece trastornos de acidificación, ya que el modo de vida y de alimentación actuales, favorecen la acidificación del organismo.

En general, 
la alimentación actual consiste en alementos ácidos o acidificantes como son proteínas, cereales y azúcares, en cambio alimentos bases como las verduras se consumen en cantidades menores. 

El consumo de estimulantes como el tabaco, el café, el té y el alcohol han alcanzado proporciones enormes y producen un efecto acidificantes sobre el organismo. 

El estrés, el nerviosismo, la prisa, la falta de tiempo, etc., contribuyen a acidificar el organismo condicionando desarreglos y perturbacioens metabólicas.

Cuando nuestro organismo funciona mejor, es cuando el medio interior, tomado en su conjunto, posee un pH de 7.39, que es ligeramente alcalino. 

Las variaciones normales de este pH son muy débiles: hasta 7.36 por el lado de acidificación y hasta 7.42 por el lado de la alcalinización. 

Mas allá de estas dos cifrs,
 nos encontramos en acidosis (de 7.36 a 7) o en alcalosis (de 7.42 a 7.8). 

Si se sobrepasan esos límites, el cuerpo pierde equilibrio y ya no es capaz de funcionar correctamente.

 De ambas variantes, la acidosis por desgracia, es la más común (mas de la mitad de la población la padece).



¿Cómo afecta la acidez a nuestro organismo?

Cuando el organismo se acidifica, se pueden facilitar enfermedades de las siguientes maneras.

a) La primera, 
se encuentra ligada a la actividad de las enzimas. 
Estas son las pequeñas obreras en el origen de todas las transformaciones bioquímicas que tienen lugar en el cuerpo, y de las que dependen el buen funcionamiento de órganos (hígado, riñón, bazo, etc.).

Para que las enzimas funcionen correctamente necesitan un entorno óptimo de pH, o de lo contrario su actividad se verá perturbada o hasta interrumpida totalmente.

Cuando se produce un desequilibrio en el pH, se presentan enfermedades, y en el caso de pérdida de este equilibrio, el cuerpo ya no puede seguir funcionando pudiendo ocasionar hasta la muerte.

b) La segunda, 
se debe a la agresividad de los ácidos presentes en exceso en los tejidos.

 De hecho antes de ser neutralizados por las bases, irritan los órganos con los que se hallan en contacto. 
Promoviendo procesos inflamatorios que pueden condionar dolor, pérdida de la función o lesiones en los tejidos.

En estos proceso participan los órganos encargados de eliminar los ácidos fuertes, como son la piel y los riñones.

 Una gran parte de los eccemas (lesión exudativa generalmente de la piel), 

urticarias (lesión productiva de la piel), pruritos (área del cuerpo con comezón), 

así como eritema (enrojecimientos de la piel), se deben a la irritación causada por la acidez del sudor.

Un ejemplo puede ser cuando la densidad y el pH de la orina se encuentra muy ácida, 

al momento de orinar se puede presentar dolor, ardor, inflamación; promoviendo padecimientos como uretritis o cistitis que son generalmente problemas de tipo infeccioso.

La agresión ácida a los diferentes tejidos puede provocar en el caso de las articulaciones dolor (artritis), 
en los nervios (neuritis)
 y en los intestinos (enteritis, colitis, etc.). 


Una infección puede fácilmente sobre añadirse a los trastornos ya mencionados, dado que las lesiones de las mucosas, permiten a los microorganismos penetrar fácilmente en los tejidos, ya que generalmente por la acción ácida puede encontrarse disminuida la acción de el sistema inmune, favoreciendo la colonización microbiana o viral.

c) La Tercera, 
se debe al hecho de que toda persona que se acidifica, se desmineraliza inevitablemente, 
ya que el cuerpo debe ceder los minerales básicos para neutralizar los ácidos. 

Esta desmineralización puede afectar a cualquier órgano,
 pues los minerales básicos se encuentran en todos los tejidos.

Los problemas más conocidos implican al sistema musculoesquelético así como a los dientes. 

Los huesos se descalifican, pierden su resistencia y su flexibilidad, tanto que se pueden fracturar con facilidad,
 perdiendo masa ósea (osteoporosis), inflamación a nivel de las articulaciones, fractura a nivel de los cuerpos vertebrales que pueden causar compresión nerviosa (ciática), 
a nivel de los dientes éstos se pueden volver frágiles y quebradizos al desmineralizarse, sensibles a los alimentos fríos o calientes, desarrollando caries con facilidad.

También la desmineralización debilita al cabello, 
condicionando pérdida en su brillo 
y caída en abundancia; 

las uñas se doblan y se fracturan al menor choque; la piel se reseca o se cuartea;
las encías se deforman, se vuelven sensibles y sangran.



pH Urinario

Existen numerosos ensayos,
 fáciles de realizar. 

Sin duda alguno, el primero es el de la medida del pH urinario.
 Consiste en medir el pH de la orina con papel tornasol. 

Se conoce la tasa normal de escreción de ácidos a través de los riñones, lo que da a los orines un pH que se sitúa entre 7 y 7.5

El papel tornasol tiene la propiedad de cambiar hacia el rojo, 
bajo la acción de los ácidos,
 hacia el azul, bajo la de las bases.

 Los diferentes tintes de degradación que adoptará el colorante permiten medir el grado de acidez o alcalinidad de un producto.
La lluvia ácida y la escala de pH

La escala de pH mide el grado de acidez de un objeto. Los objetos que no son muy ácidos se llaman básicos. La escala tiene valores que van del cero (el valor más ácido) al 14 (el más básico). Tal como puedes observar en la escala de pH que aparece arriba, el agua pura tiene un valor de pH de 7. Ese valor se considera neutro – ni ácido ni básico. La lluvia limpia normal tiene un valor de pH de entre 5.0 y 5.5, nivel levemente ácido. Sin embargo, cuando la lluvia se combina con dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno—producidos por las centrales eléctricas y los automóviles—la lluvia se vuelve mucho más ácida. La lluvia ácida típica tiene un valor de pH de 4.0. Una disminución en los valores de pH de 5.0 a 4.0 significa que la acidez es diez veces mayor.
Cómo se mide el pH
En los laboratorios se emplean numerosos dispositivos de alta tecnología para medir el pH. Una manera muy fácil en la que puedes medir el pH es usando una tira de papel tornasol. Cuando tocas algo con una tira de papel tornasol, el papel cambia de color dependiendo de si la substancia es ácida o básica. Si el papel se vuelve rojo es porque la substancia es ácida, y si se vuelve azul quiere decir que la substancia es básica.


A cada color de degradación le corresponde un pH preciso.

¿Cómo interpretar los resultados?

pH inferior a 7 (pH ácido)
Un pH así, nos indica acidez urinaria. 


Ejemplo el pH 6 o 6.5, nos habla de que el organismo está ligeramente acidificado, pero si el pH alcanza 5 o 4.5 nos indica que está muy ácido.

pH entre 7 y 7.5 (pH neutro)
Este pH nos habla de personas con buena salud. 
Es importante precisar que la primera orina de la mañana debe ser ácida, por lo tanto v a ser hasta la segunda micción del día, la que nos va a indicar si el pH de la persona es neutro. 



(En toda persona en buen estado de salud, la primera orina de la mañana, 
que ha acumulado los ácidos de la eliminación nocturna, 
debe obligatoriamente ser ácida, si no lo es, significa que los riñones no eliminan correctamente los ácidos).

pH superior a 7.5 (pH alcalino)

Cuando sucede esto, tres variantes pueden presentarse:

1.- El organismo tiende a una ligera alcalinización, esto se manifiesta cuando la alimentación es particularmente alcalinizante, como es el caso de ciertos vegetarianos que consumen pocos cereales y productos lácteos. Aqui se sugiere que éstos deberían vigilar, no tener carencias principalmente de proteínas.

2.- Las personas que tienen un pH urinario por encima de 7.5, padecen un desarreglo glandular (glandulas suprarrenales o paratiroides) u otras enfermedades particulares. Estos casos son extremadamente raros, aquí se sugiere el seguimiento médico por los trastornos que se generan.

3.- El grupo más común, comprende personas cuya orina es alcalina, pero cuyo organismo es ácido. A primera vista esto parece contradictorio.

 Aquí, el pH alcalino, se debe no al aporte excesivo e bases por la alimentación, sino a una gran pérdida de bases de los tejido orgánicos, una pérdida importante y excesiva que es necesaria para neutralizar una fuerte acidificación del organismo.

 Los orines, pues, no son alcalinos a causa de una ganancia orgánica en bases, sino a causa de una fuerte pérdida de bases por pérdida de reservas.

 Basta con analizar las enfermedades que contrae una persona que se encuentra en este caso, para darse cuenta de que sus problemas pertenecen a los que tienen su causa en la adificación. Es, pues, importante cambiar la acidez del organismo pese a la alcalinidad de la orina.





Sintomas:


Estado general: 
Falta de energía, 
disminución de la temperatura corporal, degradación cálcica y tendencia a las infecciones.

Estado psíquico:
 Pérdida del ánimo, del impulso y del gozo de vivir. Tristeza y nerviosismo.

Cabeza: 
Gran palidez, dolor de cabeza, ojos lacrimosos y sensibles.

Boca: 
Saliva ácida, abrasión de los dientes, encías inflamadas, fisuras en las comisuras de los labios e infecciones.

Dientes: 
Sensibilidad, irritación y rotura de los dientes.

Estómago: 
Acidez y dolores estomacales.

Intestinos: 
Desarreglos intestinales liberadores de ácidos, ardor rectal, inflamación, tendencia diarreica, calambres y dolores abdominales.

Riñones - Vejiga: 
Orina ácida, irritación y ardor vesical, uretral y cálculos.

Vías respiratorias: 
Gota en la nariz, 
sensibilidad al frío,
 anginas,
 sinusitis, laringitis, tendencia alérgica.

Piel: 
Sudor ácido, 
piel seca o enrojecida, 
irritación en las regiones de sudoración, fisuras y grietas entre los dedos.

Uñas-Cabellos:
 Las uñas se tornan delgadas, se quiebran. Los cabellos pierden su brillo, se abren y caen.

Músculos: 
Calambres y espasmos en las piernas, tendencia a la pasmofilia, 
al lumbago, a la torticolis, 
dolor en los músculos de nuca y espalda.

Sistema oseo y articular: 
Desmineralización y descalificación del esqueleto, crujido de las articulaciones, hundimiento de las vértebras.

Sistema circulatorio:
 Hipotensión, mala circulación, anemia, hemorragias, taquicardia.

Glándulas Endócrinas: 
Agotamiento e hipofunción de las glándulas en general, salvo de la tiroides que tiene tendencia a acelerarse.

Organos genitales:
 Inflamación de las vias genitales debido a los ácidos e infecciones, flujo blanco.

Sistema nervioso: 
Sensibilidad aumentada al dolor en general, neuralgia tenaz o migratoria, insomnio, neuritis.

El equilibrio ácido-básico 
también es influnciado por la manera de vivir, en el curso de la jornada, durante los descansos, en el lugar de trabajo, etc.,

Tabla de los modos de vida acidificantes y alcalinizantes:
Acidificantes:
· Vida sedentaria.
· Prefiere utilizar el ascensor.
· Se desplaza con un vehículo aún en tramos pequeños.
· Vive mucho en interiores.
· Estresado(a).
· Vida agitada, no se da tregua al descanso.
· No duerme lo suficiente.
· Sueño agitado, insomnio.
· Fumador(a).
· Negativo(a).
· Tendencia colérica e irritable.
· Agresivo(a), envidioso(a)

Alcalinizante
· Vida activa
· Sube a pie las escaleras.
· Se desplaza a pie lo posible.
· Realiza deportes (caminata, natación, ciclismo, actividades al aire libre)
· Vida tranquila y organizada.
· Duerme bien.
· Sueño reparador.
· No fumador.
· Optimista.
· Apacible y paciente.
· Amable, generoso(a).

Conoce los diferentes tipos de alimentos


1.- Alimentos acidificantes
2.- Alimentos alcalinizantes
3.- Alimentos ácidos.

Los dos primeros grupos se definen en función del efecto que tienen los alimentos sobre el cuerpo (efecto acidificante o alcalinizante), 

en tanto que para el tercer grupo (ácidos) lo es en función de la característica misma del alimento, es decir, de su gusto ácido, sin consideración de su efecto sobre el organismo.

Lista de alimentos acidificantes

· Carnes, aves, salchichonería, extractos de carne, pescados, frutos del mar.
· Clara de huevo.
· Quesos (los quesos fuertes son más ácidos que los suaves).
· Cuerpos grasos animales (manteca de cerdo, sebo)
· Las grasas vegetales, sobre todo cacahuate, y los aceites refinados o hidrogenados (margarina).
· Los cereales, sean o no integrales; trigo, avena, mijo.
· El pan, las pastas y las hojuelas.
· Las legumbres: cacahuate, soya, alubias, habas.
· El azúcar blanco.
· Los dulces: pasteles, chocolates, bombones, etc.
· Los frutos oleaginosos: nuez, avellana, cacahuate, etc..
· Las bebidas industriales azucaradas: refrescos.
· El café, el té, el cacao y el vino.

Lista de alimentos alcalinizantes

· Papas
· Hortalizas verdes, crudas o cocidas: ensaladas.
· Lechuga, ejotes, germinados
· Hortalizas coloreadas: zanahorio, betabel.
· Maíz (granos)
· Leche (líquida o en polvo), queso blanco bien exprimido y nata
· Mantequilla
· Plátanos
· Almendras, nueces de brasil.
· Castañas
· Frutos secos; dátiles, uvas, pasas.
· Aguas minerales alcalinas.
· Lechada de Almendras.
· Aceitunas negras conservadas en aceite.
· Aguacate
· Aceite de prensado en frío (aguacate, uva, olivo)
· Azúcar mascabado.


¿Cómo desacidificar tu organismo?


El drenaje de los ácidos: 

por riñones, piel y pulmón

Los órganos encargados de la eliminación de los ácidos son, por una parte, los riñones y la piel; y por otra, los pulmones. 

Riñones y piel eliminan los ácidos fuertes, como el ácido úrico, el ácido sulfúrico y el ácido fosfórico, que surgen principalmente de las proteínas animales. 

Los pulmones eliminan los ácidos débiles o volátiles, como lo son los ácidos cítrico, pirúvico, oxálico, que provienen de los vegetales, bajo la forma de anhídrido carbónico. (CO2).

No pudiendo la sangre contener mucho ácido, debido a que éstos modifican peligrosamente su pH,
 el organismo buscará desembarazarse de ellos, lo más rápidamente posible. 

Desgraciadamente, las cantidades de ácidos acumuladas son a menudo demasiado importantes y sobrepasa las posibilidades de los riñones y de la piel.

De ahí que se aconseja una dieta especial y el aporte de suplementeos básicos que ayuden a desacidificar el organismo; 

se trata de preparaciones que contienen los principios minerales básicos: calcio, potasio, magnesio, hierro y manganeso, bajo una forma fácilmente asimilable por el organismo.

Sugerencias nutricionales que nos ayudan a desacidificar el organismo.
1.- La spirulina: Es una alga de agua dulce. Contiene proteínas, betacaroteno, vitamina B12, hierro, ácido gammalinoleico.

 Es recomendada en caso de fatiga y anemia, problemas de la vista, trastornos menstruales y afecciones de la piel (Dosis 10 gramos).

2.- La Melaza: Es un subproducto de la caña de azúcar, obtenido por el prensado de la caña. Es rico en minerales, vitaminas, oligoelementos, magnesio, hierro, etc. 
Se recomienda en caso de anemia, calambres, edemas, reúmas, insomnio y estrés.
3.- El Ginseng: Es una planta de Extremo Oriente que crece en el sotobosque.

 Es la raíz la que se utiliza de esta planta. Contiene vitamina del grupo B, A, C, E, y D. Se recomienda en casos como agotamiento, enfermedades degenerativas, depresión, debilidades del sistema nervioso, diabetes, estrés, problemas del hígado y de memoria y la convalecencia.

4.- El Gérmen de Trigo: Es la parte nutritiva más rica del grano de trigo. Contiene aminoácidos, los ácidos grasos esenciales, minerales, oligoelementos, vitaminas B y vitamina E. 
Se recomienda en casos de hipotensión, depresión, tendencia a la trombosis y reglas dolorosas e irregulares.

5.- El aceite de Bacalao: Es un pez de los mares del Norte cuyo hígado contiene un aceite muy rico en vitamina D. 

Favorece la absorción de calcio a nivel intestinal, evita la descalcificación del esqueleto y también contiene vitamina A.

Varios de estos ingredientes están incluidos en Trévo. Una bebida nutracéutica que ayuda a equilibrar los niveles del PH.













El pH y los Alimentos 
Los alimentos se clasifican como ácidos o alcalinos de acuerdo al efecto que tienen 
en el organismo humano después de la digestión y no de acuerdo al pH que tienen 
en si mismos. Es por esta razón que el sabor que tienen no es un indicador del pH 
que generaran en nuestro organismo una vez consumidos. 
Muchas veces un alimento de sabor acido tienen un efecto alcalino, por ejemplo las 
frutas cítricas; el limón es alcalino porque los minerales que deja en el cuerpo 
después de la digestión ayudan a eliminar iones de hidrogeno y disminuir la acidez 
del cuerpo. 
El metabolismo personal también juega un rol determi

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